Haciendo la lista para Papá Noel, … o algo parecido

Estos días ando a mil por hora más, pero que muchísimo más de lo habitual! Pensé que iba a tener puente y que podría descansar algo. Pero noooo. Resulta que el Nano sí tuvo puente, pero el Papi y yo, no. Horrores de los horrores!

Ya el viernes me pegué un palizón para juntar las clases que tenía del sábado con las del viernes para poder pasar la noche en casa de mi padre. (El Papi tenía una cena de empresa el viernes, y como se iba a hacer en la ciudad donde vive mi Padre, decidimos pasar la noche del viernes ahí).

Lo bueno del viernes por la noche, es que, al terminar de cenar fui a buscar al Papi para tomar una copa (como en los viejos tiempos). Le mando un whatsapp para preguntarle «ande anda«, y me contesta que en un local pijo de la zona pija. ¡Rayos y truenos! Ahí me voy con cara de pocos amigos y delante de la entrada me niego a entrar. ¿cómo iba a entrar en un sitio así con las pintas que llevaba? Imaginaros qué pintas llevaba, que el Papi me llamaba «Doctora Who«: abrigo de lana marrón, bufanda gris extra-larga (no, no era como la de Lenny Kravitz, pero poco menos), jeans y zapatillas deportivas. Vamos, la antítesis de lo que había por ahí dentro.

doctorwhoscarf

«Más o menos iba así… sin el gorro, eh? A que tenía una pinta ideal para entrar en una discoteca fashion de la muerte? «

Tras insistirme el Papi encarecidamente, entro. Estaban sus compañeros de trabajo y un montón de chicas requetesúperarregladasymaquilladasdivinasdelamuerte que me miraban de arriba a abajo con cara de «¿y ésta de dónde sale?«… De la Tardis, no te jod!

Lo bueno es que conocí a algunos de sus compis y a su jefe que me hablaron muy bien del Papi. Lo malo: el ambiente y la música. Al sonar Enrique Iglesias, ya le pedí al Papi de irnos, porque sino me iba a hacer el hara-kiri. Nos despedimos de la gente y nos fuimos.

El resto de la noche, la pasamos de fábula. Estuvimos charlando un montón con unas birras, nos reímos, … aunque el Nano siempre estaba presente en nuestras mentes («estará bien? Seguirá durmiendo? No la estará liando??…»). Ayyyy… ser Papis es lo que tiene! Nunca se desconecta del todo! 😉

Al día siguiente fui con mi padre a hacer unos recados, y al llegar me encuentro que el Nano me pulió los datos  que tenía del móvil. Se pasó todo el rato viendo vídeos de Minecraft.  Asi que, nada de conectarme.

El lunes, también fue de palizón: a las 7 de la mañana a pie para ir a la ciudad donde vive mi Padre a dejarle al Nano. Palizón de carretera para ir a currar, pose involuntaria ante un radar móvil (zasca! Hay que darle el aguinaldo a DGT! Mecagüeeennnn!). Al terminar las clases, de vuelta para casa de mi Padre y cenar con él (fue el momento relax del día, la verdad), y otra vez carretera para volver para casa. ¿Puente? Qué puente? Más bien «Puenting sin cuerda»! Estoy muertaaaa! Quiero que llegue ese 18 de diciembre ¡¡YA!!

«La lista para Papá Noel»

Pues que con todo ésto, aún no tengo ni los regalos, ni las ideas. Y veo que la fecha se está acercando peligrosamente! Ayyy ayyy ayyyy!

Gracias a algunos posts que leí por aquí, se me ocurrieron algunas ideas. Además, ayer el Nano quiso escribirle a Papá Noel para que le traiga un «coche myforce«. Me enseñaba el catálogo de Juguettos y me señalaba ese juguete. Se trata de un coche que se puede desmontar y montar dos robots. A mi me entró el pánico, porque eso quiere decir que ya no llegaba con las piezas de Lego ciscadas por la casa adelante que ahora me voy a encontrar piezas y tornillos de plástico por todos lados. (¿dónde está el emoticono de llorar, dónde?).

Lo bueno, es que el Nano nos muestra sus gustos de forma clara y constante. Así que ya estoy recavando algunas ideas:

  • Cualquier cosa de Star Wars: está obsesionadísimo con esta saga desde que el Papi se la puso. Su personaje favorito es Chewaka (¡cómo no!), y si le preguntas sobre alguna escena, te la cuenta perfectamente. Sus tíos le regalaron una camiseta con un Stormtrooper, y luego le compré una sudadera con capucha que solo pone «Star Wars». Pues oye! No se quiere poner otra cosa! Y al abuelo lo tiene frito con «abuelo, mira, abueeeloooo! Miiraaa! Mira que chulo! Es Star Wars!», jajajaja. Así que cualquier cosa le puede valer: ropa o juguete.

 

  • Minecraft: tras la memorable bronca que chupó el Papi al descubrirse que solía echarse partiditas de juegos poco apropiados para el Nano, compró el de Minecraft. La verdad, no le veo la gracia (todo pixelado y feo de narices), pero al Nano le encanta. Hace unas semanas, paseando a los perros, me encontré una figurita de Minecraft, así que se la llevé… y no la suelta. Problema: es desmontable, y ya perdió un brazo. A lo que el Nano anda desconsolado, porque su «Maica», está mutilado. En fin! Que ya vi donde las venden. 😉

 

  • Coches: no podía faltar! Es un loco de los coches, pistas y todo eso. Estos días le está llamando la atención los coches de los dibujos de «Cars«, así que, otra ideaca!

 

  • Batería: la hemos cagao! Ya lleva una buenísima temporada que quiere una, porque quiere ser como su tía (mi hermana es percusionista, y toca la batería en un grupo). De hecho, es la responsable de que el Nano se sepa algunos patrones rítmicos de batería. Me da a mi que la batería se la van a regalar sus tíos jeje

 

  • Lego: imprescindible… para que todo el suelo de la casa esté tapizada con Legos y que pisarlas sea toda una experiencia religiosa…

 

Ya vi que muchos de vosotr@s  hicisteis los deberes con unas listas bien impresionantes. ¿y l@s demás? ¿ya tenéis alguna lista de regalos para vuestros peques? ¿qué les va a traer Papá Noel/Reyes Magos?… y sobre todo ¿se han portado bien? 😉