Semana negra: Enfermedades varias y bullying infantil

Llevo una semanita que ni dios! El Nano sigue con la tos nerviosa desde que empezó el cole (ya fuimos 3 veces a la pediatra, y nada). Lleva ya dos noches seguidas despertándose con un ataque de tos terrible y vomitando mocos 😦 . Ayer, por más, me llamaron del cole para recogerlo. Y ahí me lo encuentro llorando, afónico y con conjuntivitis bacteriana de las gordas. Del cole a urgencias… y dentro de un rato, otra vez más a la pediatra! (ya van 4 en un mes!!)

IMG_4431

«Todo un campeón! Y al final se quedó dormidito entre mis brazos. Ahora nos toca recuperar a los dos»  

Luego, pillé un gripón de caballo. Ya me sentía mal el martes, y el miércoles fue imposible llevarle al cole. Me desperté con dolores musculares y un dolor de cabeza que parecía que se me iba a explotar en nada. Me notaba fiebre, y resulta que estaba rozando los 39º!!! Busco el bendito Frenadol, y resulta que el Papi se lo había terminado y no avisó que no quedaba ya (mal! muy mal!), no encontraba el Ibuprofeno… Así que era imposible llevarlo… . Me quedo en cama, rezando sobrevivir de ésta, mientras el Nano me pedía que fuese con él al salón a jugar y diciendo que ya era de día. No quería que cerrase los ojos. «No! No! Abre los ojos, mamá!». Creo que veía que no estaba bien, así que se quedó conmigo en cama, pegadito a mi, abrazándome y a ratos durmiendo conmigo. Me trajo el frutero a la cama, y me dió una manzana «para que te pongas bien!» Enfermeros así, molan! 🙂

Lo peor viene después: primero no quería ir al baño solo a hacer pis (y eso que siempre va solito, sin que nos enteremos), y no se le ocurre mejor cosa que mearme a los pies de la cama! Luego, como tenía hambre, se fue a la cocina y me trae una lata de sardinillas. ¿No la abre y me echa todo el aceite por la cama? Vamos, que no quería que me aburriese! «Mami, levántate!» jajaja

A levantarme, darle de comer y cambiar la ropa de la cama… como una zombi muerta, muertísima, resucitada a trozos.

«No le des la mano! No juegues con él!»

Por la tarde me fui a trabajar, y el Papi se hizo cargo del Nano. Al bañarlo se fijó en una marca de dientes en el brazo del Nano. El Nano se puso primero muy nervioso, y como el Papi le preguntaba de manera tranquila le dijo que se lo hizo un niño del cole. Y aquí es donde me mosqueo un rato. El Nano ya me vino un par de veces magullado del cole (lo del golpe del ojo, arañazo en la cara, y otros moratones que no me quería decir cómo se lo hizo. Lo único que me decía muy alterado era que «No me toques! Estoy bien!»). Al preguntarle el nombre del otro niño, me di cuenta que es el mismo niño que siempre que me ve, me dice que el Nano es muy malo y que lo castigue. Además, me fijé el lunes, de camino para casa, como pinchaba en los otros niños (sobre todo al amiguito de mi hijo), que no se acercaran a él y que no le diesen la mano. Fue triste ver la situación: los otros cogidos de la mano, dándole la espalda al Nano y éste todo desconcertado. El Nano es, en meses, el más pequeño del grupo. Es bruto y cabezón, lo admito, pero no le gusta hacer daño. Es muy cariñoso y si ve llorar a alguien, se preocupa.

El Papi está preocupado con esta situación. Dice que estemos en alerta, porque puede derivar en Bullying (fue profe de instituto, y sabe lo que es).

A mi me entristece enormemente esta situación. Niños de 3 años que se comporten así con otros niños. Pinchar en otros para que hagan lo mismo, y alegrarse de la situación (este niño se reía al ver que lo había conseguido, de apartar a mi hijo de los demás).

No sé como calificar este hecho: ¿se puede ser malo ya desde tan pequeño? (espero que no!) ¿se nace o se hace?

¿A alguien de vosotr@s os pasó algo similar con vuestros nenes? ¿qué pensáis del asunto?