«De mocos y flemón, entre otras cosas»

Por aquí ando de nuevo! Y es que esta última semana me fue otra vez imposible publicar una entrada ya que al valiente del Nano se le ocurrió andar todo descocado por ahí con el pelete que hace… así que se pilló una buena catarrera y desde el jueves se quedó en casa. Seeeñoooor!! Daaaame pacienciaaaa!

«Una ‘carta de amor’ del dentista»

Pues que el lunes tuvimos la cita en la clínica de odontopediatría… Así que otro día más sin ir al cole.

Francamente, quedé alucinada con la de gente que había! Para ser una clínica privada (y no es la única aquí), había un montón en la salita esperando su turno, tanto que tuvimos que esperar una hora bien.

Me gustó el funcionamiento, y la odontopediatra me resultó muy profesional. El Nano estuvo colaborando en todo momento, incluso cuando le sacaron unas placas de la dentadura, solito con ellas. Para que la odontopediatra me confesara que alucinó con él de lo bien que se portó en todo momento, que normalmente los niños se remueven mucho o incluso le dan arcadas cuando les tienen que hacer unas radiografías.

Y sí, me da otra noticia desagradable (a parte de lo que ya sabíamos, de que tiene un porrón de caries): el Nano tiene un FLEMÓN! Jesús…

Obviamente, le conté que había ido muchas veces a la odontopediatra del ambulatorio, y que esta señora no me hizo caso en todo momento. Y ella me explicó que la culpa no fue mía, sino de ella de no haber tomado en serio esas manchitas que le estaba viendo y que tampoco me diese ninguna pauta a seguir.

Por lo que vio, me dijo que el fallo está en la estructura dental (o dentina) que tiene el Nano. Parece que es deficiente y muy susceptible a la caries. ¡¡Y fue la primera que me dijo que la lactancia materna no influye en eso!! Que ella no es quién para decirme que lo destete, porque reconoce que es una decisión de la madre y del niño!!

Lo que sí, piensa que las tomas nocturnas tuvieron que influir algo en la dentina, ya que es curioso la cantidad de caries que tiene en los dientes superiores y no en los inferiores.

Me dijo que hace poco fue a un congreso de odontopediatría y que se habló de unas toallitas a base de xilitol para este caso. Quedó en decirme dónde las puedo conseguir, porque ya que es consciente de que es imposible cepillarle los dientes cuando está dormido, ésta sería una buena solución. También me dijo que lo de darle chicles sin azúcar después de las comidas cuando no se tiene un cepillo de dientes a mano, es muy buena  idea. Y de que tiene que estar como 30 minutos sin beber agua después del cepillado.

Venga, que me dio un montón de pautas a seguir!

Y la «bromita» viene a continuación: en total tiene que hacer 4 Pulpectomías (grima, grima…)  y 13 empastes. ¡Casi nada! 😦

Con «carta de amor«, me refiero a la factura que me sale a pagar. Es como llamo yo a las facturas que vienen a casa, jeje. Pues…. agarraos, que vienen curvas: ¡¡¡1010 «Leuros« del ala (si es que no se complica nada)!!! Todo por culpa de una inepta que no se dignó en recomendarme una clínica dental privada, ni me tomó en serio! En fin… el Papi va a llamar a la pediatra para informarle de ésto. Pero me imagino que le dirá que la Seguridad Social no cubre nada de empastes, ni pulpectomías.

En fin! Que este jueves le toca al Nano faltar nuevamente al cole para tratar el flemón… pobre criatura! 😦

 

«Y una sonrisa para despedir»

Si os recordáis, las listas de admitidos en el cole se publicaban también este lunes. Pues que sí! A pesar de tener 0 puntos, el Nano está admitido junto con otra niña. Así que toca organizar todo para hacer la matricula para junio 😀

Por cierto: es más que probable que a partir de ya no pueda publicar tanto como quisiera. Ya os podéis imaginar el «baile» que tengo por casa: rematando el curso, alumnos que se presentan a pases de grados y exámenes finales, empaquetando ya cosas, buscando pisos… y ahora llevar al Nano casi semanalmente a la odontropediatra.

Aún me toca hacer una entrada agradeciendo a los que me habéis hecho entrega de varios premios blogueriles… y me siento fatal! (Perdón!!! En cuanto pueda, lo hago! 🙂 ). Que ya veis, no es que pase de vosotros, es que simplemente en estos momentos, las horas no me dan para casi nada. 😦

De todos modos, os mando un besazo a cada un@ de vosotr@s, por haberos acordado de mi! Emociona saber que hay gente que te tiene en consideración! 🙂 … sniff… 😉

Mil besotes a todos, y feliz recta final de Abril! 😉

«Un terror llamado caries»

Pues sí… . El jueves por la mañana estábamos el Papi y yo de subidón con la noticia del cole, y cuando voy a recoger al Nano, nos dio el bajón.

Ya lo vi salir más serio que de lo costumbre. De camino para casa nos paramos a comprar fresas (solemos hacer eso, comprar alguna fruta para que coma algo durante el camino). Y ahí veo que se pone a chillar tras darle un par de mordidas a la fresa. Se quejaba de un diente.

El caso es que yo ya lo veía venir. Ya cuando le vi unas manchitas blancas en los dientes, hará como 2 años, pedí cita para odontopediatría (que tuvimos que esperar una barbaridad, por cierto). Me dice que es normal, y que no hiciera caso. A mi me mosqueó.

A pesar que le cepillo religiosamente 2 veces al día los dientes, esas manchitas comenzaron a tomar un color amarillo-marronáceo y volvemos. Me contesta lo mismo.

Y ya hace unos meses, vi que se le estaban formando surcos. Vuelvo, me dice que no ve nada y que me lo imagino yo. Le pido una clínica dental infantil de confianza, y me dice que para qué lo iba a llevar ahí, que solo sería una pérdida de dinero.

Por aquí no conocemos a nadie, por lo tanto, no sé que clínica dental es de fiar. Después de las experiencias nefastas que tuvieron varios familiares míos con varias clínicas dentales… no sabía dónde ir.

Y ahora, estaba el Nano quejándose de un diente. Recordé a una alumna mía, jubilada, que una vez me vino a clase tras hacerse una limpieza dental en una clínica dental (valga la redundancia)  de confianza. Llamé y nos pasamos por ahí.

El Nano se portó de fábula durante todo el rato que le estuvieron viendo la boca. Y me dan el notición que ya me imaginaba: Caries rampante!  Tiene un montón de caries, alguna incluso grande, y se extrañaban de que la odontóloga del ambulatorio no se diera cuenta. Me preguntaron por ella, y cuando les contesto vi que ellos ya la conocían de antes. Resulta que no es la primera vez que les viene un niño con caries que, supuestamente, los estaba atendiendo ella.

Vale, que ya sé que la seguridad social no cubre empastes y otras cosas, pero le pedí que me recomendara una clínica dental infantil. Y ni así 😦

Como ellos no pueden tratar estas caries tan avanzadas del Nano, me remitieron a una clínica dental infantil que conocen de primera mano. Y ya me avisaron que la «bromita» me va a salir por un ojo de la «face» 😥

En fin! Ya pedí cita en esta clínica dental. Tienen una lista de espera tremenda, así que nos atenderían para el 25 de Abril. Pero como les dije que el diente le está doliendo al Nano, quedaron en llamarme si se produce alguna anulación antes.

Ahora, el Nano no quiere saber nada de chuches o chocolate (jajajaja algo bueno tenía que salir de esta situación 😉 ), y está ¡¡¡por fin!!! colaborando en cada cepillado (que ahora aumentamos la frecuencia. Es decir, cada vez que come algo = cepillado). Parece que el dolor remitió.

Pues eso, gente: ser Mami/Papi es toda una aventura! Nunca se puede bajar la guardia, ni relajarse. Porque cuando menos te lo esperas… ¡¡¡zas!!! salta algo desagradable por alguna parte! Aiiiinssss! ¡¡Pacieeenciaaaa!!

Besotes a tod@s! Muuuaaackaaaassss