Hogar, dulce hogar!

Hace años que nos mudamos por cuestiones laborales a esta ciudad que está a unos 30 km de la familia. Yo no estaba muy convencida. Esta cuidad no me gustó nunca, y al final, la jefa me despidió de muy mala manera y con mala baba tras terminar la baja por maternidad… (este sería otro buen tema a comentar, esa cosa llamada «conciliación familiar» y «apoyo a las madres trabajadoras»… Bahhh! Keep caaaalm!… En fin! Prosigamos 😉 )

Así que ya llevamos 6 años viviendo aquí, aislados de la familia (aunque tengo que decir que cuento con una sister, un cuñado y un padre fantásticos, que siempre que necesito ayuda con el Nano, aparecen y me echan una mano 🙂 ).

«Unas imágenes de la ciudad del Nano… por suerte, esta es la única cuesta que hay, jejeje» (Foto:@mamapianista)

El Nano nació aquí, y veo como poco a poco siente este sitio como su hogar. Cuando volvemos de la casa del abuelo o de los tíos y reconoce la ciudad, dice todo contento : «estamos en casa!!». Ya conoce un montón de rincones de este sitio (a su favor, diré que es muy tranquila, muy peatonal, ideal para pasear con los peques ya que apenas hay tráfico. Cuenta con muchos y muy buenos parques infantiles, y el casco viejo es súper chulo, muy medieval que me recuerda a mi ciudad natal 🙂 ). Además le chifla la fiesta medieval que hacen todos los años a principios de Septiembre, tanto que le tuve que comprar un disfraz este año a petición insistente de él!

image

«Esta pegada a un río, y este puente es bien famoso» (Foto: @mamapianista)

Con el cole está empezando a formar amistades, sobre todo con un nene que es vecino nuestro, y se conocen desde hace un año de jugar en el parque… y, casualidades de la vida: se llaman igual! Me encanta verlos como van al cole juntos, y de vuelta para casa todos los días. Como juegan, hablan, se saludan y despiden con cariño… .

«Sine amicitia, vita esse nullam» (la vida es nada sin amigos) -Cicerón-

(Yaaaa séeeee… me quedó un tanto pedante esta cita…. pero entre que hay que aprovechar esas clases de latín del instituto, y que me gustó… :-P)

Las amistades son importantes en nuestra vida (sobre todo si son amistades «de las buenas»), esas que te enriquecen como persona. Yo tuve la suerte de crecer con mis amiguitos desde muy peque. Eramos vecinos, jugábamos todos los días juntos, luego íbamos al Kindergarten juntos, al cole…. y esas amistades aún las conservo hoy en día, a pesar de que nos separan un montonazo de kilómetros. Mi marido, en cambio, con las mudanzas, cambio de país, de sitios… fue perdiendo a varios. Y él mismo reconoce sentirse a veces como «solitario» en ese aspecto.

Hasta hace poco estuvimos dándole vueltas a la idea de volvernos para nuestra ciudad (donde están la familia y nuestros amigos españoles), pero una serie de circunstancias empezó a minar esa posibilidad… y lo que determinó la decisión de quedarnos aquí, fue el Nano. Por su felicidad, para que crezca en el entorno que él escogió como su hogar, dándole la posibilidad de ver crecer y fortalecer sus amistades… Por esa sonrisa tan chula… . Sí, nos quedamos! 🙂

Foto: @mamapianista

«… porque lo que vale realmente la pena es que tu hijo sea feliz y crezca feliz! ¡Nos quedamos!» (Foto: @mamapianista)