#MiércolesMudo : «Música, Maestro!»

 

Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

¡Feliz Miércoles!

«Una noche sin el Nano»

Pues que mi querido don esposín organizó una cena el sábado pasado! Habló con mi Padre para que se quedara esa noche con el Nano y cenamos solos después de 4 años!! (casi ná!)

Ya os podéis imaginar como fue: hablando del Nano, sintiéndonos raros sin él y notando un vacío tremendo…  si es que los papis soooomoooos… jajaja

A parte de la cena en un mexicano, el Papi me tenía otra sorpresa guardada. Ya sabéis que mi don esposín es un poco desastre a la hora de hacer regalos. Así que para esta ocasión se lució bien, bien. Compró una camiseta chula con un slogan de Juego de Tronos (frikismo al poder!), y… encargó una camiseta que me dejó flipando en multiestéreo!

Realmente, el Nano ya había estropeado la sorpresa. El viernes estaba merendando. A ésto que levanta su cabecita, me mira con cara interesante y me suelta a bocajarro: «¿Sabes? Papá te compró un regalo muy chulo… con muchos corazones!«. Yo me eché a reír! Y el Papi casi se atraganta. Jaaajajajaja Si es que en esta casa no se puede guardar los secretos!

«Deiui Couit»

Os estaréis preguntando qué camiseta me encargó el Papi. Pues… se dedicó a buscar una foto rara de David Bowie para hacerla estampar en una camiseta. En un principio quería estampar la foto que tengo de Bowie en mi perfil de Facebook, pero la resolución era baja. Buscó con el dueño de la imprenta… y no la dieron encontrado. Aún así… la que encontró, me requeteencanta!!


El Nano lo reconoció! Y el Papi quedó boquiabierto! «Mira, Papá! Es ‘Deui Couit’ con el pelo corto! Yo también quiero una!». A día de hoy, al Nano le sigue encantando a rabiar David Bowie, y afirma que su canción preferida es la de «Under pressure» con Queen (lo de Queen  se lo debemos a mi Sister y cuñado, jajaja).

Y es alucinante como reconoce los temas de Bowie! Además, sabe perfectamente que sale haciendo de Rey de los Goblins en «Dentro del Laberinto». Ainssss que me lo comooooo!

«De fiesta con el Abuelo»

El Domingo nos fuimos a comer con mi Padre. Nos contó que el Nano no preguntó en ningún momento por nosotros. Si ya lo veíamos de que tenía ganas de estar con el Abuelo, que el sábado, de camino para allá, no paraba de hablar sobre su abuelo.

Y ahí lo tenéis! Mientras el Papi y yo nos sentíamos mal, preocupados, pensando en él todo el rato… va y resulta de que estaba como unas castañuelas con el abuelo, pasando de nosotros! …ten hijos queee…:-P

Mi padre también nos contó que le pegó un buen susto: salieron al parque que hay al lado de  casa de mi Padre. Todo bien, pero cuando mi Padre le dijo al Nano de que iban al «Parque Grande», el Nano se echó a correr como un loco. Mi padre se echó a correr como podía (tiene la rodilla derecha destrozada de un accidente que tuvo). Lo llamaba, pero el Nano pasaba de él y corría más rápido. Llegó un momento que lo perdió de vista. Preguntaba a la gente si habían visto a un niño corriendo. «Va por ahí, corriendo como una flecha!». Cuando lo vio parado delante del paso de peatones (estaba en rojo), lo cogió y …. se quedó sin «Parque Grande». Castigado!

Claro que tuve una charla-bronca con él! Le expliqué de que cuando vaya con el abuelo no se eche a correr. Que vaya cogidito de su mano, que el abuelo no puede correr porque tiene una pupa grande en la rodilla. Y se preocupó.Tanto como para decirme que no va a correr más con el abuelo y que lo va a llevar al médico para que le cure la pupa! Criatura! 🙂

«Primera pulpectomía y cosas varias»

Con respecto a lo del dentista, el Nano pasó su primera pulpectomía sin anestesia! Estuvo en todo momento tranquilo y colaborando. De hecho le señalaba a la odontopediatra con una serenidad pasmosa cuando le lastimaba. Ella me confesó que nunca tuvo a un niño tan tranquilo y tan colaborativo en su consulta. «Es un niño muy realista!«, me dijo. Que es muy consciente de la situación y que ve que no es dado a exagerar para nada. Campeón!

Y el Papi estuvo durante esta semana pasada hecho un cromo: tenía una mancha roja en el entrecejo, que le cabreaba porque ya llevaba meses con ella, y por más le salió un orzuelo. Era inevitable reírse, porque vaya pinta… jajajaja (soy mala, lo sé! Iré directa al infierno! jeje), también es verdad que daba algo de penica. Fue al médico y la mancha resultó ser psoriasis. El médico le dio una pomada, y ahora ya no tiene esa mancha ahí. Lo del orzuelo, le toca sufrir un poquito más.

Por lo demás, tenemos un lío tremendo por casa con la mudanza. Estamos intensificando la búsqueda, empaquetando y llevando cosas… las clases son ahora también más intensas… Apenas respiro con tanto lío! Y el blog lo tengo medio abandonado! Os sigo leyendo, pero incluso lo de comentar se me hace difícil (comentar a través del móvil es un suplicio!).  Pero palabrita de Mafalda que os estoy leyendo! 😉

Estuve pensando estos días en cesar temporalmente el blog, y no solo por este motivo. Ya sabéis que hay gente «Non grata» que lo está leyendo, y mi idea es dejarlo para que dejen de saber… el don esposín me insiste en que no lo haga, … pero no sé…

Publico con más frecuencia en Instagram, pero muchos de vosotros no tenéis cuenta. Y no me gustaría dejar de compartir cosas con todos vosotros que sois unos soletes  😦

¿qué me decís vosotr@s? ¿alguna sugerencia?

Pues chicos! A disfrutar del sol de hoy! (que aquí dieron lluvia y bajada de temperatura (¡¡10 grados de golpe!!) para ya esta tarde-noche… la madre que me… )

Os dejo el tema preferido del Nano.;)

 

¡Mil besotes y a ser felices!

 

«Mientras Mami está dando clases»

Ya sabéis que, a parte de trabajar para 2 escuelas municipales de música y ocasionalmente para la administración pública, doy clases particulares en mi casa.

Como bien os podéis imaginar, cuando trabajo en casa está el Nano conmigo. Es decir, no lo mando a una ludoteca u otra cosa similar.

Hasta hace poco, me venía una antigua alumna mía a casa para que se ocupara de él mientras yo estaba dando las clases en mi habitación de música. Pero la chica empezó a trabajar por las tardes y ya no pudo venir más.

Como el Nano era ya mayorcito (dentro de lo que cabe), lo dejaba en el salón con todos sus juguetes y  los dos perros (mi mejor alarma, jeje), le ponía Clan o alguna peli, y daba las clases. Claro que de vez en cuando iba a echar un vistazo por si todo seguía bien.

He de decir que algunas veces me la líaba bien, como saquearme la nevera, pintar a los perros con rotuladores, tirar con todo por el suelo, embadurnar la pantalla de la tele… . Parecía el escenario del apocalípsis 😥

«Participando a su manera»

Ya lleva un tiempo que, a veces, se me cuela en clase. Dependiendo del alumno, se porta de una manera u otra. Si se trata de un chico, se queda durante poco tiempo callado escuchando la lección y se va. Pero si es una chica… la hemos liado! Se sienta a su mesita, se pone a dibujar y repite algunas correcciones que le indico a la alumna. Y no podemos evitar de reírnos a carcajada limpia.

¿Sabéis lo que es escuchar a un enano de 3 años diciendo: «síiii, hooombeeee! Así no eeees! Ese ompas (compás) no es asíiii! ¿Lo ves?«. Levantarse, acercarse al piano, dar unas notas y decirle «¿lo ves? Así!«. Y vuelve tan pancho a su sitio siguiendo con sus dibujos como si nada. O como el otro día, que nos dejó boquiabiertas a las dos: hará como dos meses le había explicado a una alumna el Círculo de las quintas y su funcionamiento, y como lo había entendido, pasamos a otra cosa desde entonces. Pues os podéis creer que se acordaba de todo perfectamente? La semana pasada se le puso a explicar, a su manera, lo del Círculo! Lo mismo como completar una escala a partir de otra nota que no fuera Do! Fue realmente cómico, porque a la alumna no le daba salido, y él, ni corto ni perezoso, la recito perfectamente.  Quedé muy, muy impresionada!

«Me se ha namorao el burro!»

Y si la alumna resulta ser guapa, da igual la edad, el Nano se convierte en todo un Don Juan a lo Shin Chan. Se pega a ellas, les sonríe y les pone ojitos. Cuando llegan quiere ser él el primero en recibirlas, y si se van… monta unos dramones tremendos, que luego anda vagando por la casa adelante como alma en pena. Eso sí, se le pasa rápido. 😛

Desde diciembre, me vienen unas hermanas a casa para reforzar algunas materias del Conservatorio. Las dos son unos cielos tremendos. La pequeña, de unos 11 años (más o menos), es la típica «muñequita de porcelana»: rubia, con unos ojazos azules tremendos y un carácter y gustos muy similares a los del Nano. Me río un montón con ella. Pues ya os podéis imaginar lo que está pasando: que me parece que el Nano «s’ha namorao»(o algo parecido) de alguna manera!

¿por qué lo digo? Pues el primer día que la conoció, se vino a la habitación de música y se puso a dibujar (según él, a trabajar). Dimos la clase tranquilamente, el Nano, de vez en cuando ponía gestos «interesantes», serio, como si siguiera también la lección. Al terminar la clase, se le acerca, le da el dibujo que estaba pintando y le dice «Es para ti!»

Bieeen! Es la primerísima vez que dibuja algo expresamente para alguien! Ni a mi me regaló nunca un dibujo!! Para matarlo! Jajajaja

Luego, se comporta como un niño mayor. De estar tranquilo, no chillar ni saltar, hablar con tono bajo y serio… toooodo lo contrario de como es en realidad. Que, vamos,  yo me parto, jajaja

Este Martes pasado, mientras estaba con la hermana mayor al piano, el Nano estaba hablando con ella (sí! Dialogando! Alucinad!!). Y de pronto se levanta, le coge de la mano y le dice «quiero ir a la cama contigo!» o_O  o_O

Estaba empecinado en echarse la siesta con ella! «Porque me gusta!!» (llamadle tonto al pequeñajo! Muy espabilado me salió este! Jajaja). Total, que al final se fueron los dos al salón a ver Peppa Pig.

«El decálogo del Nano de como ‘amenizar’ las clases de música»

Aún recuerdo aquella vez que estaba con una alumna trabajando intensamente (tenía examen de recuperación). Y de pronto se abre la puerta de golpe. Ahí estaba el Nano, desnudo de cintura para abajo exclamando «¡Soooor – preeeesaaaaa!«. O lo de marcarse un streep tease en toda regla a nuestras espaldas, y al darnos la vuelta verlo en pelota picada. O también, enseñar el culete, menearlo a grito de «culito, culiiitoooo!»

En serio, cada vez se me parece más a Shin Chan, y eso que no ve estos dibujos! ¿de dónde demonios sacará todas estas cosas?

En fin! Que tengo suerte de que mis alumnos tienen sentido del humor, y no se disgustan con las escenitas del Nano. Trato que el ambiente sea cercano, familiar para que las clases funcionen (y doy fe de que sí funciona!).

 

«El sábado pasado, un alumno mío le trajo un regalito. Para que veáis que lo adoran! 🙂 «

Me tiene pasado que me vino alguna madre estirada (en todo este tiempo 2) para que les diera clases a sus hijos. Al ver que soy Madre torcían la nariz y me ponían la condición de que durante las clases lo metiera en una ludoteca (y eso que me venía la chica a cuidar de él!). Incluso me querían exigir de dar clases en festivos y que el Nano tampoco estuviera en casa! Sí, hombre! Los días que podemos estar todos juntos en casa!

Lo más gracioso era que no querían que les pasara partituras a los hijos, ni que comprasen una libretita de papel pautado (que en los chinos sale a 60 céntimos), no les diera teoría, o que tocaran algo decente. Flipante! A mi, este tipo de gente, me da repelús. Y la verdad, prefiero perder alumnos con madres así, a tener que aguantar un infierno de clases.  (Al final, tras ver el panorama que tendría que aguantar, les dije que tenía el horario completo).

Ya veis que odisea paso en casa dando clases! Jajaja

Y para despedirme, os dejo un vídeo con el Nano tocando sobre Playback… con su capa de Superhéroe! 😉

Mil besotes y disfrutad del Finde !

 

 

 

«Buen viaje, Ziggy!»

El viernes incluí un tema de él en el reto musical y hoy me levanto con una noticia bastante triste para mí y para el Papi. Supongo que ya os habréis enterado de la muerte del Duque Blanco aka David Bowie. Creo que a todos nos influyó de una manera u otra. ¿Quién no se acuerda del malvado Rey de los Goblins? ¿quién no cantó alguna vez «Ground control to Major Tom» de «Space Oddity» o «Let´s dance«? Era un personaje bastante controvertido y quizá por eso desprendía tantísimo carisma.

 

«Dentro del Laberinto»

Cierto que el Nano ya escuchaba de antes las canciones de Bowie. Pero cuando se hizo fan, fan de verdad y le pudo poner cara a este artista fue con la mitiquísima pelicula «Dentro del Laberinto«. Se la vio un porrón de veces, y le encantaba cuando Bowie cantaba.

Recuerdo cuando no me podía venir nadie a casa a echarme una mano con el Nano para que pudiese dar la clase tranquila, le preguntaba si quería ver la peli, y él se entusiasmaba todo, se espachurraba en el sofá, y ahí veía la peli entera. Mientras daba la clase, lo escuchaba reírse, animando a la protagonista, canturreando… . Se la veía totalmente entera, y lo vivía plenamente.

En fin. Me entristece como música, como fan y como niña que en su día también vio la peli. Aún sacó su último disco el viernes pasado, y hoy ésto.

La vida pasa para todos, nadie se puede escabullir de la guadaña, nadie puede parar los relojes… aunque todos creíamos de que el Duque sería inmortal, haciendo honor a su alter ego, Ziggy Stardust.

Así que, estés donde estés: que la música no pare! Larga vida al Thin White Duke en la eternidad!

 

 

«Mi nombre con Música»

Ayer me animó Óscar con publicar una lista de canciones que correspondan con mi nombre. Al ser música, no lo puedo evitar… . Pero ya veo que algunos de vosotr@s sois unos auténticos cracks! No sé si estaré a la altura… ejem… .

Ahí va:

tag musical. Nombre con música

 

Moonlight Drive – The Doors

Achilles last stand – Led Zeppelin

Morenika – Avishai Cohen

Ashes to ashes – David Bowie

 

Pavane (G. Fauré) – Bill Evans

I Giorni – Ludovico Einaudi

All along the Watchtower- Jimi Hendrix

Noite – Sondeseu

I schänke dir mis Härz – Züri West

Spectacular Girl – Eels

Temptation – Heaven 17

Advent – Dead can Dance

 

Todos estos temas tienen algún significado para mí. Les tengo mucho cariño y me traen buenos recuerdos. Seguro que os sorprende… ¿A que os esperabais algún tema clásico? Pues, en mi defensa os diré que fue prácticamente imposible, por las iniciales 😦

Eso sí, las puñeteras «A»s me volvieron loca 😥 … jodor

Por cierto… va un tema de mi autoría por el medio! 😉

Aún que de algún trabajillo en confeccionarla (y os vais a acordar de vuestros muertos, os lo aseguro, jeje), os animo a hacerla!

Besotes, y feliz finde a tod@s! :-*

«Yo no soy Martha Argerich»

… vale, y ¿quién es Martha Argerich? Pues es una pianista argentina, considerada un peso, pesado, pesadísimo de la música clásica. Para mí, se trata de una grande del Piano, la admiro enormemente.

Estos días me viene en mente el documental que realizó su hija Stéphanie sobre su madre pianista,  descubriéndonos su faceta más «humana» y expuesta como madre y abuela. Es un documental tierno y a la vez muy crudo, ya que  trata también sobre la maternidad de esta brillante pianista. Tiene 3 hijas, una de cada padre distinto. Los servicios sociales le arrebataron la custodia de su hija mayor por su incapacidad de atenderla ni ella ni, de aquella,  su marido (un afamado violinista), y esa niña terminó en un orfelinato hasta cumplir los 8 años. Duro, duro.

«Martha Argerich y sus tres hijas»

 

Stéphanie es la menor de las tres, y sigue luchando para que su padre (también un reconocido pianista clásico), la reconozca legalmente. Llevan una relación cordial, pero lo de iniciar el trámite para reconocerla, este señor pianista no lo tiene tan claro, alegándole de que «no es importante«.  Y así sale también en el documental.

Martha Argerich, como madre, fue desastrosa. Su mente siempre estaba centrada en los conciertos y en si misma. Absolutamente todo tenía que girar alrededor de ella. No quiere decir que no quisiera a sus hijas (que se ve que sí, que las adora) y también es una persona muy altruista, pero así como es una brillante pianista, como madre fue un desastre épico. Cuenta esta hija, que ella la acompañaba en sus giras y que el papel de madre lo tenía que asumir ella. Imaginaros la escena: una niña trata a su madre como si fuese su hija!

Los músicos, en particular los clásicos, tienen que luchar todos los días para mantenerse en el «Top ten» de la música clásica. Si ya la carrera en si es dura, no os podéis ni imaginar lo que cuesta mantenerse en activo y con ese renombre. No es fácil. Toda tu vida gira entorno a los ensayos, conciertos, grabaciones, premios… Tu vida pertenece exclusivamente al Piano. ¡Y peor es si eres mujer!  Por eso es comprensible de que ella  no fuese capaz de desarrollar en su totalidad su faceta como madre. Era una niña más en ese aspecto.

«Ser madre y concertista»

Hace unos días me encontré con una conocida, también pianista, que está embarazada. La verdad me sorprendió de que estuviese embarazada, ya que es la típica chica que siempre se dio «aires de gran pianista clásica» (a ver, no me mal interpretéis estas palabras. Quiero decir, que se lo tenía muy creído, lo de ser otra Martha Argerich, que solo le importaba el piano y ser una gran estrella de la música clásica. Aspiraba a ser una gran profesional… y sí, admito que se pasaba un poco asoballando a los demás compañeros con una actitud de superioridad).

Le pregunté qué planes tenía, y le expliqué que cuando nazca su peque, lo del piano va a cambiar muchísimo. Que lo de ensayar y tocar va a ser prácticamente imposible, que su peque necesitará toda su atención.

Me contestó: «Si Clara Schumann fue capaz de tener tantos hijos y seguir con su carrera pianística,…  yo también puedo!«. Ojiplática me quedé, oigan!

(N.B.: Clara Schumann fue otra gran pianista del siglo XIX y esposa del compositor romántico Robert Schumann. Pues esta pianista tuvo ¡¡¡OCHO HIJOS!!! (se nota que de aquella no existía la tele 😛 ) y compaginaba su faceta de concertista con la de madre).

(Menuda clase de historia de la música os estoy dando hoy, eh? jejeje )

Pues eso, anonadada me quedé con esa contestación tan pueril. Básicamente porque Clara Schumann no estaba sola ante todo: tenían un Status social muy elevado, muchas niñeras, … y era una fuera de serie. Tampoco sé si ejerció su maternidad como Argerich, que ese sería otro punto a añadir. Y esta chica, que obviamente no posée ni ese Status social elevado, ni le sobra pasta para contratar a niñeras, es lo que piensa que va a ser su vida a partir del nacimiento del peque.

«Clara Schumann y parte de su prole. Por la cara de niña que tiene aquí, os podéis imaginar que estrenó la maternidad muy jovencita»

«Antepongo mi felicidad»

Desde siempre tuve claro que no iba para gran pianista «interestelar», por más que mis profes en Suiza me insistían. Era consciente de que tendría que sacrificar muchísimas cosas, no tendría vida propia, y no sería feliz. Además, lo pasaba fatal cuando daba recitales … Noooo, no, no… 😉

Lo que sí echo de menos, es componer y grabarme en casa algunos temas míos. Pero creo que esto se soluciona con una cartita a Papá Noel, poniéndole cara de niña buena y pidiéndole un nuevo Macbook con el Logic instalado 😛 (El que tengo, se me cascó… lo regué un día con café… mea culpa! De ésta, el Nano no tiene nada que ver, jejeje).

Ahora soy madre, y me alegro no haber tomado la decisión de ser concertista. Me hubiera perdido esta maravillosa experiencia que se llama maternidad! Adoro ser docente, y prefiero dar los recitales en casa, incluida las peticiones de un melómano refinado y pequeño que me pide continuamente la de «Ratón campeón»!  😉

El Nano y la Música

Pensé que a estas alturas ya tendría todo organizado y podría empezar ya en serio lo que sería la iniciación musical del Nano. … quéee iluuusa soy! Cuando ya tenía todo medianamente controlado, me surgieron más clases, tanto particulares como en otra Escuela de Música Municipal, lo cual está genial, sobre todo teniendo en cuenta en el país en que vivimos y como están las cosas (trabajar de lo mío, aunque gane poca cosa, es un milagro!). Pero me desbarajustó todo, sigo organizándome, y otra vez a buscar un huequecito para iniciarle seriamente en la Música.

«La Música ya desde el principio»

El Nano está muy acostumbrado a la Música, ya chupó un montón cuando estaba en mi barriga. Recuerdo aún ese concierto de Ludovico Einaudi al que fuimos. Durante todo el concierto no paraba quieto, y al terminar dejó de moverse. A día de hoy, si pongo algún disco de este pianista, viene corriendo hacia mi y me pide que la toque yo al piano. Las clases también eran divertidas: empezaba a dar patadas cuando tocaba una alumna mía que tenía un nivel altísimo. En cambio, recuerdo como se movía hacia un lado de la barriga cuando daba las clases de Gaita. Al salir del aula, mis compañeros me señalaban la barriga alucinados, jajajaja

«Con 7 meses estrenó el «Toy Piano» que le había comprado estando embarazada 🙂 » (Foto: @mamapianista)

El Papi también es un gran melómano, y siempre pone música de todo tipo. Y al nacer el Nano, ya mostraba sus preferencias musical desde el principio.

Descubrimos tanto mi hermana, mi cuñado (que también son músicos) como yo que el Nano tiene madera de músico desde muy chiquitín. Seguía el pulso de una canción correctamente, trataba de tocar/aporrear el piano de manera armónica, creando frases incluso progresiones de manera estructural. A día de hoy no para de cantar y muestra un buen sentido rítmico y melódico. Afina que da miedo para su edad!

Poco a poco se está familiarizando con la escala musical.

Al ver que la musicalidad es innata en él, y que le gusta enormemente, decidí a empezar ya con su iniciación. Mi idea inicial era apuntarlo a alguna actividad extra escolar de Música, pero resulta que es totalmente incompatible con mis clases. Así que decidí darle las clases en casa!

«Música y Movimiento»

Por lo general, cuando los niños de 3 años van a una escuela de música, van a una clase llamada «Música y Movimiento«. Se basa en iniciar al niño con canciones, juegos psicomotrices, estimulación auditiva… . Los instrumentos que se emplean en esta etapa son los instrumentos «Orff» (pequeña percusión (pandero, pandereta, claves, sonajeros…) y láminas -xilófonos y liras-). Se aprende mediante juegos las diferencias de altura e intensidad de sonido, rápido-lento, imitación de pequeños fragmentos rítmicos, expresar mediante el cuerpo un fragmento melódico, imitación en espejo… . Se trabaja también mucho el desarrollo psicomotriz del niño. Lo ideal (y dictado por decreto), es que estas clases sean impartidas por profesores diplomados en magisterio musical (si pensáis en matricular a vuestro hijo en una clase así, preguntad sobre la titulación del profesor que vaya a impartir esta clase, ya que en muchas academias dan «gato por liebre», poniendo a un profesor con solo una titulación de grado medio o superior de instrumento. Es muy importante ésto, ya que los profesores de Conservatorio no recibimos unos formación específicamente pedagógicos centrados en éste tipo de enseñanza a niños pequeños. Los profesores de Conservatorio estamos preparados para poder impartir la docencia tanto instrumental como teórico).

«Para estas Navidades, le caerá un violín infantil 🙂 » (Foto: @mamapianista)

A mi me tocó darlas durante mucho tiempo por «obligación», sin estar absolutamente de acuerdo (cosas de la dueña… ). Así que aprendí muchas cosas… sobre todo, darlas bien para que el niño desarrolle unas facultades buenas para la iniciación a un instrumento musical.

«Las clases del Nano»

Más o menos tengo pensado como organizar esas clases: crear juegos de imitación rítmicas (me tendrá que imitar los pequeños fragmentos rítmicos que le toque), diferenciar entre sonido-silencio (tipo juego de las estatuas: tendrá que bailar mientras suene la música y al parar quedarse quieto)… y me atrevo ya con la iniciación al instrumento.

«… esperemos que no se le de por ahí… O los vecinos se van a poner muy «contentos» con nosotros…» (Foto: @mamapianista)

En esa etapa mía de «profe de Música y Movimiento por oblicación», creé un sistema para tocar el piano sin saber aún nada de lenguaje musical. Hice unas cartulinas a modo de teclas de piano, y cada tecla era de un color distinto. A parte escribía una partitura, con su pentagrama, claves y figuras, y cada nota de la escala era de un color distinto (que se correspondía a la cartulina). marcaba con un simbolito las notas más largas para que supiesen que esa tenía que durar más. Lo bonito fue ver que funcionaba a la perfección. Los niños seguían esos colores y duraciones y se emocionaban al oír la canción que estaban tocando (que procuraba que fuesen melodías conocidas para ellos).

Al Nano le tengo que actualizar y adaptar el repertorio para él. Así que me toca preparar las canciones de Bob Esponja, Barrio Sésamo, la de Susanita y la última canción de Clan que le vuelve loco («Let´s go to Halloween«… tengo hasta pesadillas con esa canción!).

No le voy hacer cantar canciones en esas clases, porque ya lo hace él de manera espontánea. Está todo el día cantando, y si escucha cantar mal a alguien, lo corrige!

Las clases no deberían pasar de la hora (en algunas academias dan hora y media, y os puedo asegurar que los peques acaban reventados a la hora, no aguantan más, y no son capaces de mantener la atención). Repartiré varias actividades durante esa hora… y a ver si no me manda a la porra! 😛

De esta semana no pasará esa primera clase! …

Ya os contaré el resultado! 🙂

Entre Beethoven y la Teta

Los músicos necesitamos nuestras horas de estudio diarios para estar en forma. Es como un deportista, que necesita ese entrenamiento constante para poder rendir en las mejores condiciones. Lo ideal son 3 horas (mínimas) de estudio diario… pero cuando se es mami y no tienes absolutamente a nadie cerca para que te pueda echar una mano, eso se convierte en una odisea.

Dejé de tocar cuando nació el Nano y lo retomé hace como un año (obviamente, no me puedo tirar 3 horas seguidas, ni estudiar todos los días. Pero algo es algo 🙂 )

Pensé que iba a ser fácil, lo que no me imaginaba es que tuviese a un duro competidor de un metro escaso en casa.

Aprovecho los instantes en que mi hijo está jugando tranquilo o viendo algún dibujo favorito. Es escuchar la primera nota, y ya viene corriendo hacia mi y pide tocar también. Tiene un Toy Piano que le compré y que suele tocar (le chifla la música un montón). Me pidió también un violín infantil (que será su regalo de Papá Noel)… pero en estos casos, quiere solo el «Piano de Mamá» (como le llama él). Así que mi planning se va al traste y le tengo que dejar a él con su inspiración atonal. … suspiro…

Hace unos meses me tocó trabajar de Pianista Acompañante, así que tuve que buscar una solución como fuese. Era más que necesario que estudiara todos (pero que tooooodos) los días y que fuese más de una hora seguidas.

Aprovechaba el momento en que enlazaban varios de sus dibujos favoritos para poder trabajar. Y por supuesto que no funcionó: ahí aparecía como una flecha, me empujaba y decía «yo, yo» o «toca Ratoncito Campeón (la de Susanita tiene un ratón)» Como el Nano sigue con la teta, pues intenté eso: darle el pecho mientras estudiaba.

La verdad, es que era un tanto incómodo (y la postura bastante forzada… ¡dolor de espaaaldaaaa!), pero me servía para las primeras lecturas y repasos. Además, el Nano se relajaba y ¡por fin! me dejaba seguir estudiando tranquilamente (…ya sé…. suena egoista… 😦 )

«Una instantánea de como son mis horas de estudio»

Hasta hace poco seguía con la misma táctica si quería estudiar regularmente. Repaso una Sonata de Beethoven, aparecía como siempre, le daba teta mientras daba la primera vuelta, se relajaba… y listo! Lo curioso es que desde que empezó el cole y no lo tengo por las mañanas en casa revoloteando alrededor del piano… se le echa enormemente de menos!

Así que, lo que hago estos días  por las mañanas es hincharme a estudiar y repasar para luego, por la tarde, poder disfrutar al máximo de este ricitos de oro que se está convirtiendo en un nene mayor a pasos agigantados!