“Rescatando posts: Un Positivo muy deseado”

Re-publicando este post de hace un año… me saltan las lagrimillas de lo bonito que fue! Reedito esto, teniendo ya a mi «princessette» entre mis brazos, babándose y regalándome sus sonrisas únicas! Mientras el Nano está disfrutando de unos momentos, reencuentros y encuentros muy bonitos, …que esperemos no queden en eso, en algo pasajero!… ya os contaré … (cuando pueda! jajaja)

 

Pues como os conté en el post anterior, vamos a ampliar la tropa por aquí. Y a día de hoy (que estamos ¡¡ya!! de 17+2) aún no nos lo creemos.

“El inicio”

De esta vez fue Don Esposín quien se animó. A ver, en realidad ya lo habíamos hablado hacía ya mucho tiempo,  ya que el Nano, nada empezar a hablar, lo que pedía era un “hermanito-bebé-niño“. Yo ya me empecé a mentalizar de aquella, porque veía en el Nano una terrible actitud protectora y amorosa con los bebés que se encontraba en el parque. Era ver uno, y allá iba a ayudarle, protegerle y enseñarle. Entre eso y que tampoco quiero que sea hijo único, hice un reseteado de la memoria (que sí, que sí… básicamente borrar la horrible experiencia que tuve de parto) y se lo comenté al Don Esposín. Obviamente, él se negó por la situación en la que nos encontrábamos de aquella… peeeero…. poco antes de mudarnos se decidió.

Veía que el tiempo estaba pasando y que el momento era este. Que, además, se le caía la baba cuando veía un bebé y que echaba de menos esa etapa. Vamos, que es muy, muy sensiblón (algo que, por cierto, yo adoro enormemente de él!   )

La verdad, es que nos costó bastante. Yo lo achaqué a la edad. Voy más para los 40 que para los 30, y ya sabemos que el factor edad juega muy mucho en contra. Recuerdo una conversación que tuvimos Don Esposín y yo en la terraza de nuestra nueva casa. Los dos asomados al balcón, mirando al infinito.

-“Mira… creo que no nos vamos a quedar. Yo ya estoy en una edad que ya se complica lo de tener hijos… y me niego a someterme a un tratamiento de fertilidad.”

Recuerdo que Don Esposín me animó y me apoyó. Pero yo notaba que estaba triste.

“…tiramos la toalla y…”

Y fue en ese momento, cuando los dos nos rendimos que ocurrió lo inesperado. Estábamos de aniversario (7 años de casados) y yo me empezaba a sentir rara. Lo achaqué a la comida y al vino, aún que me extrañaba porque el vino era bueno y no era la primera vez que lo tomaba. Pero eso. Así como en los meses anteriores me fijaba en todos los detalles, de esta vez pasé de largo.

La tarde antes del día “Dexter” (cuando me tenía que haber bajado la regla), empecé a sentir una molestia en la parte baja de la espalda (la lumbar). Por la noche aumentó de intensidad y llegó a ser incluso un dolor de tres pares, y me recordó vivamente a los dolores que tuve durante el parto (la de las contracciones). Pero, le quité hierro al asunto, pensando que como había cargado con el Nano en brazos, pues que me dio un tirón como me suele pasar.

Al día siguiente (ya el día “Dexter“), en vez de bajarme el “momento Dexter“, me levanté con el estómago todo revuelto. “Vale, me he pasado con las copas“. Pasa el segundo día, sin aparecer “Dexter“, y seguimos con el estómago revuelto. Aquí ya me mosqueo, ¿algún virus estomacal? Tercer día…. y seguimos igual. Parece que “Dexter” está de huelga y las nauseas me llegan mandar incluso a hacer una visita a “Don Roca” para llamar por “Juan“.

Esto sí que me mosqueó ya muy y que muy mucho. Me meto en cama, a ver si me pongo mejor y me viene el Nano a cuidarme.

-“¿qué te pasa, Mamá?”

-“Nada, cariño! Solo que estoy enfermita!”

-“Ahhhh! Ya verás! Para tu cumpleaños te vas a poner bien! Ya lo verás!”

A esto que me llama Don Esposín preguntando qué tal todo y le cuento.

-“Uyyy! A ver si va ser que al final estás….” – “Acabo de contar los meses que quedan para tu cumple, … y son ¡9 meses! A ver si el Nano tiene razón! jajaja”

Nos reímos. Pero ya con 3 días de retraso, daba que pensar ya. Decidimos que si al cuarto día no había “Dexter“, me hacía la prueba.

“El Cuarto día”

Ese sábado por la mañana salió Don Esposín a por unos croissants y, de paso, a comprar un test de embarazo en una farmacia. Le mandé comprar el Clearblue más que nada por la precisión. A los 10 minutos, timbran a la puerta. Don Esposín al habla diciéndome de que en las dos farmacias cercanas no tenían el Clearblue y esperaba órdenes. Le dije que le dieran el más fiable y allá se fue.

Ya todos en casa, procedí. Con el estómago revuelto voy… pongo la tira absorbente “a remojo“… y en 2 segundos ya apareció el positivo. Súper rápido!

Mientras yo le decía a Don Esposín que era positivo, él, todo nervioso se pone a releer en voz alta el folleto de las instrucciones, la caja, mira el resultado, vuelve a releer en voz alta, compara de nuevo… no se lo creía! Al rato andaba errático por la casa adelante repitiendo entre dientes”es positivo! es positivo!…“. Por la tarde, de camino al supermercado suelta en voz alta todo ilusionado “¡es un positivo! ¿te das cuenta? ¡es un positivo!“. Y a día de hoy está felicísimo! Le habla todos los días a la barriga y tiene muchas ganas de sentir las pataditas (que, ya que estamos: ¡¡acabo de sentir ahora mismo la primera!!). Tenía muchas ganas de que ocurriera, y tras tantos intentos no se lo daba creído hasta hace poco, cuando la barriga me empezó a despuntar a lo bestia. El Nano… muy feliz pidiendo que salga ya el bebé para poderlo tener en brazos.

Y a tod@s vosotr@s que lo estáis intentando: mucho ánimo! Se tardará algún tiempo en dar en la diana. En el momento más inesperado ¡zasca! Ahí está! Así que, nada de obsesionarse y tomarlo con tranquilidad.

Os invito a leer los posts de dos blogueras/instagramers que me requeteencantan. Una de ellas acaba de convertirse en Bimamá. Y luego, mi querida Frau Krika que a puntito está de convertirse en, ni más ni menos ¡¡trimadre!! (desde aquí: Krika for President ya!!). Os vais dar cuenta de que les pasó lo mismo que a mi, y que seguro os pasará a vosotr@s:

 

La dolce sorpresa de Ainara

 

El Triembarazo de mi adorada Krika

 

Besotes enormes a tod@s y a disfrutar del finde pasado por agua!

“Rescatando posts: Embarcándonos en una nueva aventura!”

Ya que retomo este blog, rescato las entradas del otro. Muchos ya los leísteis en su momento, pero me hace ilusión publicarlos por aquí, en mi diario, para cuando mis peques sean mayorcetes lo lean …

Hace un año que comenzamos esta nueva aventura… ¡cómo pasa el tiempo! un año ya desde ese positivo! Y aquí estamos, la enana de unos 8 kg bien pasados y poseedora de la sonrisa más espectacular de la galaxia! Ahí va!

Hace justo cinco años, Don Esposín y yo decidimos tener un hijo. La verdad, fue un tanto precipitado. Es decir, teníamos en mente tener un hijo, pero no en ese momento. La situación en la que estábamos no era de la mejor (Don Esposín trabajaba en negro por dos duros en una academia y yo estaba en aquella academia regentada por esa loca que luego me despidió tras el parto, vivíamos en Pontevedra absolutamente solos…).

Os estaréis preguntando por qué narices decidimos dar ese paso. Sencillamente, porque a mi madre le habían diagnosticado metástatis. El Cáncer que le habían descubierto hacía 4 años (y que parecía que estaba controlado), había vuelto pero en forma de una metástasis brutal (hígado, columna y cerebro).

Ese último verano se empezó a sentir fatal, tanto que ya ni podía salir de cama. Un día me acerqué yo para hablar con la unidad del dolor del Hospital (se aquejaba muchísimo de la columna y decía que no sentía las piernas). De ahí, me mandaron al ambulatorio de mi madre y tuve que esperar a que el médico de cabecera atendiera al último paciente. Recuerdo la mirada que me puso cuando me vio sentada esperando. Pidió permiso al paciente que le tocaba el turno y me hizo entrar. Ahí, yo ya me presagiaba lo peor.

Y ahí fue cuando el médico me dijo que sabía por qué estaba ahí. Tenía los últimos resultados de las analíticas que hizo mi madre… y revelaron lo peor. Me desmoroné. Sabía que a partir de ya, mi madre tenía el tiempo contado.

Al salir de la consulta, traté de serenarme y llamé a mi hermana. Y a partir de ahí entramos todos  en una espiral de lucha, de aprovechar cada instante con mi madre, de estar juntos y de hacerla feliz en todo lo posible.

Así que, por eso decidimos Don Esposín y yo tener un hijo. Y dimos el gran paso.

Se puede decir, mejor dicho, aseguro que yo no viví un embarazo normal. Es más. No me daba cuenta de mi estado. Estaba centrada al 100% en mi madre. Mi hermana & cuñado y nosotros nos turnábamos cada día para acompañarla a hacer la quimio, radio, analíticas y consultas. Todas las semanas, todos los días. Cuando a mi madre le entraba el apetito y tenía ganas de comer algo, era yo quien se lo hacía. Mimarla y llamarla todos los días. Pendiente del móvil por si le subía la fiebre, salir de mis controles y llamar a mi hermana o mi madre para saber qué tal sus resultados… . Así que, no disfruté de mi embarazo.

En cambio, mi madre sí que lo disfrutó. Compró un montón de cosas para su nieto. Tenía en mente mil y un proyectos que hacer. Se ilusionaba con cada patada que llegó a sentir con sus manos, incluso de cuando notó que el Nano tenía hipo. Le hablaba a mi barriga contándole que lo quería mucho, llamándole “mi garbancito”… . Todas las enfermeras y médicos estaban enterados de que iba a ser abuela, ya que lo pregonaba con todo orgullo.

Hasta el último instante… cuando decidió cruzar. Mi prima me contó mucho más tarde de que ella lo presentía, que no iba a estar para el nacimiento del Nano. Se preocupaba por mi, quería estar segura de que tuviese a alguien a mi lado en ese momento. Sabía que lo iba a pasar mal, y tenía miedo de que fuese mal el parto.

Al día siguiente del Concierto Fin de Carrera de mi hermana, nos fuimos todos  a primera hora de la mañana a casa de mis padres. Mi madre se estaba apagando. Cuando la vi, me asusté y ya sabía que le llegó la hora. El hígado le estaba fallando, deliraba y se quedaba dormida a ratos. Aún así, se esforzó en mantenerse despierta para darme su último regalo para el Nano: el cuento de Garbancito. Nos hizo prometer a mi hermana y a mi de estar siempre juntas y de cuidar de mi padre. Llegó su hora y estaba serena.

Mi madre murió el 1 de Julio 2012. Un mes antes de nacer el Nano.

 

“No todo son lágrimas!”

En fin! Que fue duro y obviamente es muy difícil de olvidar ese momento. Pero en la vida hay que seguir mirando adelante, y tratar de sonreír al máximo posible.

Juré que nunca más pasaría por otro embarazo-parto. Pero, gentiña, …¿qué le vamos hacer, si tenemos a un enano que lleva protestando desde que empezó a hablar?

Había dicho que no ampliaríamos familia en este momento, ya que con la liada de cambio de domicilio y cole iba a ser muuuuy heavy (que, palabrita de niño Jesús, la casa aún está manga por hombro!!!).

Pues hijos… que de esta vez se le despertó el instinto bipaternal a Don Esposín, y empezamos a ir a por el segundo. (por cierto… al Don Esposín lo pillé alguna vez viendo mi calendario de fertilidad, jejeje  ).

Y…. tras tres intentos fallidos (uno con micro-aborto)… (redobles-redobles-redobles)… se dio en el blanco!!

Que sí, que sí… me vais a matar por tenerlo taaaan calladito… pero, tras el primer trimestre lleno de controles, que me estaban tratando como a una abuela y en plan “uy! esto va a ser arriesgado!!“, disgustos que me dieron alguna gente… me aguanté hasta ahora, que estamos ya de 16 semanas y con la prueba genética perfecta!! (obviously, ya sabemos qué es y ya tenemos nombre! secreto, secreto!  ).

Me prometí a mi misma que este embarazo lo disfrutaría… y vaya si lo estoy disfrutando! Deseando que pase el tiempo para tener a esa personita entre mis brazos y achucharla un montón!

Así que, a partir de ahora tocará contar como es esta experiencia de la bimaternidad por aquí… que, por cierto: el Nano está muy, muy, muy feliz!!

Besos a tod@s, y nos vemos para la semana! 

«#MiércolesMudo: De mayor quiero ser como mi Mamá»

fullsizeoutput_4b9

«He decidido retomar este blog, y también seguir con el Carnaval de Miércoles Mudo. Cuánto lo echaba de menos!»

 

Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

 

La fragilidad de la felicidad

Este pequeño texto lo escribí el primer día que mi princesita fue a planta. Con vuestro permiso, lo publico aquí. Dicen que los momentos horribles hay que olvidarlos. Pero en este caso quiero tenerlo presente, en el sentido de saber que cualquier cosa por más nimio que parezca, puede hacer derrumbar una vida, una felicidad, … . Somos frágiles, y no somos conscientes de las cosas que tenemos, nos rodea. Saber valorarlo. Ser consciente y agradecer de estar vivo y sano… . Mucho recuerdo yo el final de «La insoportable levedad del ser» de Kundera!

 

21. Mayo. 2017

Es por la mañana temprano, una mañana de domingo de Mayo. Esas mañanas que anuncian un día de verano en plena primavera. Apenas hay gente por la calle. Solo se escuchan los pájaros.

Mi mente no está para disfrutar de ese instante. Bloqueada, sin ánimo de más nada que recoger la ropa que está tendida y volver a subir al hospital cuanto antes para estar con mi princesita.

Siento en mi como un vacío sin límites. Cansada, incluso derrotada… . 

Recojo la ropita de ella, y se me parte el corazón. “Estabas aquí cuando llevabas esto puesto…!”.  Al coger la camiseta de Star Wars que le regalé al Papi, me fijo que hay algo en ella. Primero pensé que era una mancha. Pero veo que no.

-Hombre! Cuánto tiempo sin ver una!… Una “Maikäfer”! 

No evito esbozar una sonrisa mientras la trato de coger. 

-¿cómo era? Ah, sí! … “Glückskäfer”…

Para mi, fue inevitable la regresión que hice en ese instante a mi infancia, en Suiza. Mis recuerdos se tornaron muy vivos, y mis lágrimas dejaron paso a unas sonrisas tímidas.

Recordaba que allá, en Suiza y supongo que también por Alemania y Austria, si se te posaba una Mariquita, se te concedía un deseo. ¡la de cazas que hacíamos nosotros para pillar una y que se nos concedieran los deseos! Esas mañanas de Mayo, en el jardín… . 

Los “Glückskäfer”… los escarabajos de la suerte… ¿“Maikäfer”? ¿escarabajo de Mayo?… ¡Menuda coincidencia!

Por fin conseguí que la mariquita se pose en mi mano, mientras mi boca dibuja levemente una sonrisa y mi mente y alma están puestas en mi princesa… Levanta las alas… y vuela! “Concédeme este deseo, “Maichäferli”!

Mi princesita ingresó el día anterior en la uci pediátrica. Empezó con unos moquitos y en cuestión de horas… se convirtió en una neumonía severa que a punto estuvo de irse de nuestro lado…

No se me borrará en la vida la imágen del padre con ella en brazos. Desesperado, a punto de quebrarse al ver que nuestra hija ya no solo dejaba de respirar, sino que se estaba poniendo cianótica. Justo en ese mismísimo instante llegó la ambulancia que nos mandaron y en nada la metieron dentro para reanimarla. Cuestión de segundos…

No me lo quería creer lo que estaba pasando. Me quedé bloqueada y muy vacía. Se llevaban a mi niña, mi preciosa niña en una ambulancia con todas las sirenas puestas. Mi niña, mi princesa, mi vida…!

Estuvo 5 días ingresada en la Uci Pediátrica, luchando como un toro, con una fuerza tremenda. Avanzando, aferrándose a nosotros. Y mejoró. Cada día fue un día vencido. Y ahora en planta.

Con las analíticas ya seguras supimos qué fue lo que casi se nos lleva a nuestra hija: un rinovirus. Vamos, un resfriado de toda la vida. Solo que a los bebecitos tan pequeños puede ser muy, muy peligroso. A la vista está! Que de un día para otro, y sin fiebre, acabara en una neumonía grave con un pulmón dañado.

Mi princesa salió adelante. Con un apetito voraz (subió de peso), y mostrando su mal genio, salió adelante…

«…y de repente aparece un nuevo miedo»

Retomo este sitio porque yo «oh!-desastre-mío!» no me acuerdo de la contraseña de la otra cuenta. Además, lo de la «petite princesse» ya es de dominio más que público (aunque las fotos no las publicaré por aquí, … obvio!), así que es una soberana estupidez jugar al escondite…

Nació mi princesita, y ya el parto fue de riesgo (yo me estaba desangrando y los latidos de la princesita estaban cayendo en picado). Tras una cesárea de emergencia con anestesia general, salimos las dos para adelante. … hasta que con 28 días, mi princesita casi se muere en brazos del Papi… .

«Los mocos»

Empezó de golpe con unos mocos. Una mañana que nos despertamos, y la pequeñaja estaba cargadísima de mocos. Así que decidimos ir al día siguiente a la pediatra… pero no  llegamos, no.  Nos encontramos a la niña pálida, apenas respiraba, y se caía como una muñeca de trapo. El Papi llamó al 061, y fueron ellos que nos dijeron que no nos moviéramos del sitio, que mandaban una ambulancia medicalizada ya. Y justo llegó cuando la niña se estaba marchando de los brazos del Papi. Se empezó a ponerse cianótica y se estaba yendo. Los del 061 cogieron rápidamente a la niña, la metieron dentro de la ambulancia y la reanimaron. Parada cardio-respiratoria… .

Así empezó nuestro nuevo miedo. Un miedo que no habíamos conocido con el Nano, y que ni a mi peor enemigo le deseo.

«Bronquiolitis»

La princesita echó en total un mes internada en el Hospital. Había pillado un Rinovirus (vamos, un resfriado común para nosotros), que se fue a más, terminando en una bronquiolitis con Neumonía en el pulmón derecho. Y sí. Podemos besarle los pies y montarles un altar tanto a los de la ambulancia como a los de la UCI pediátrica. Nos han salvado a la niña, y el trato recibido fue en todo momento de diez.

Lo hemos pasado muy, muy mal. Ver a tu niña, de casi un mes con una máscara que solo dejaban ver los ojitos en la que le iban mandando oxígeno a presión, con los bracitos con férulas atados a la cuna, varias vías en ambas manos… . Yo salía destrozada tras verla, y el Papi, con el corazón lleno de esperanza, me animaba. «Tengo fe!», me decía.

Y tenía razón! Nuestra princesita empezó a mejorar de manera brutal, que hasta los de la UCI se sorprendían de su pronta mejoría. De hecho, días más tarde, cuando me crucé con una de las enfermeras de la UCI, me confesó de que ellos daban por hecho de que la princesita acabaría entubada. Por los pasillos de la planta pediátrica, escuchaba como los pediatras y enfermeras se referían a la peque como «la niña milagro«.

El Papi y yo sacamos fuerzas, tiramos para adelante, tratando de no derrumbarnos. Nos turnábamos, tratábamos pasar algo de tiempo con el Nano porque estaba también sufriendo esta situación. No entendía muy bien por qué cada uno de nosotros dormíamos en puntos distintos, él tenía que quedarse con el abuelo (¡bendito abuelo!), y que de pronto su hermanita no estaba con nosotros. Todo este caos pasó factura en su comportamiento en el cole (el último trimestre fue desastroso… aunque las profe ya estaban al tanto de lo que estaba ocurriendo). Pero después de pasar casi dos semanas en el hospital, le dieron el alta a la princesita… que duró poco tiempo.

Mi padre ya me había dicho que el Nano estaba tosiendo esos últimos días. Tenía dolor de garganta, tos, estornudos y alguna decimillas de fiebre. Tratamos de que el Nano no se acercara mucho a la peque… hasta que pasó lo inevitable. En una fue a ver a su hermanita y le tosió encima. Al Papi y a mí casi nos da algo. Y efectivamente: a la semana del alta volvió a ingresar con mocos, tos y fiebre. Diagnóstico: Bronquiolitis aguda, con Rinovirus (lo que tuvo del primer ingreso) y Parainfluenza 3. En fin. Que ya nos conocemos al Hospital de memoria… y el personal de Urgencias-Uci Pediátricas y Planta Pediátrica nos conocen… .

Ahora tenemos miedo. Sinceramente. Muchísimo miedo. Estamos obsesionados con todo. Con si acaba de estornudar, si respira bien, si tiene mocos… Al Nano mandarle una infinidad de veces a que se lave las manos y estar muy pendiente de él.

Obviamente, los pediatras ya nos dijeron que la peque no puede ir a la guardería durante estos dos años. Una faena, porque nos habían concedido plaza, y ahora nos estamos reorganizando para poder ir a trabajar los dos. Rezamos para que este invierno la pase bien, y ya estamos pensando en ponerle vacunas a mayores (a todo esto: aún no tiene ninguna vacuna puesta por culpa de los ingresos).

«Consejos»

Mientras mi princesita estaba ingresada, había leído un mensaje de un grupo en Facebook de mamis y papis de esta comarca. Era una madre que decía que su bebé recién nacido (15 días), tenía mocos y que quería saber de algún remedio…. .¡NUNCA, NUNCA PERDÁIS EL TIEMPO! ¡A URGENCIAS SIN DEMORA!. Ya sea buscar opiniones por las redes sociales, o como nosotros, que íbamos a la pediatra al día siguiente. A nuestra peque, ese resfriado se propagó en pocas horas de una manera vertiginosa y en todo momento sin fiebre (por eso no fuimos directamente a urgencias).

Las infecciones respiratorias en criaturas menores de 3 meses son muy graves ya que su sistema respiratorio está aún inmaduro y hay que tratarlas lo antes posible.

También es cierto que los resfriados a estas edades no los tratan médicamente desde un principio. En el Segundo ingreso, la llevé ya desde la primera tos a la pediatra del ambulatorio (por urgencia), y tenía que llevarla diariamente al ambulatorio hasta que a) le bajaran los mocos a las vías bajas o/y b) le subiera la fiebre. En ese momento actúan, mientras no pueden hacer nada. Sólo supervisar la evolución.

El tratamiento en casa es usar inhaladores (como los que usan los asmáticos) con una cámara. Dependiendo de la gravedad, lo tendrá que usar hasta bien dos años. Pero en gran parte, es reversible a partir de los 2-3 años. Dependiendo de ciertos factores, puede que el bebé sea asmático como mucho. Pero los malos tragos que se pasan con la bronquiolitis pasará a formar parte de esos momentos angustiosos que tenemos con nuestros peques. En fin! … desde aquí también quiero dar las gracias a toda esa gente que se preocupó por la princesita, de incluso pedir por ella. En momentos así, ese calor, ese cariño sincero es de agrado y reconfortante. ¡Gracias!

 

 

 

«Neverending mudanza’s story»

Si pusiera una banda sonora a estos interminables meses, sería sin duda alguna, ésta

Para mi, ésta fue mi 5ª mudanza (sin contar la primera que hicieron mis padres desde Berna al pueblito donde después vivimos durante bien dos décadas, ya que era un bebé). Puedo afirmar que de todas, ésta fue la épica-scifi-interminable-nietzscheano-surrealista… . Y por más, teniendo al Nano ya más crecidito, incordiando por el medio (se dedicaba a vaciarme las cajas que iba llenando para luego meterse dentro, cabrearse porque le guardaba los juguetes que ya no usaba…). Así que, nuevamente, mi padre nos echó una mano: se llevó otra vez al Nano con él a su aldea natal… y así pasó el Nano media vacaciones de verano por la provincia de  Lugo, con el abuelo y un porrón de familiares. Se pasó de fiesta en fiesta, jugó con más niños, se recorrió toda la muralla de Lugo a pie (¡¡sin pedir colo!!), vio una ternerita que acababa de nacer en ese momento, paseaba por el campo recogiendo frutos silvestres… que al final, el señorito cogió un moreno de envidia! (y nosotros, mientras, encerrados en los pisos llevando cajas 😥  )

Fuimos a finales de agosto a una comida familiar allí, y me gustó ver la familiaridad y tremendo cariño que les cogió el Nano a cada uno de ellos (hasta los vecinos!). Nada más bajarnos del coche, fue a saludar a todos. Los llamaba por sus nombres, y los abrazaba. Me gustó ver la conexión que creó con ellos. 🙂

 

«El Nano y la mudanza» 

A nosotros nos vino de perlas, porque pudimos avanzar un montón! Entre los cinco viajes ¡¡diarios!! que hacíamos de aquí a Pontevedra, atender a los técnicos/obreros y hacer mil y un papeleos, pudimos rematar a tiempo (no veáis la caña que metimos el último día!! Tanto que acabamos reventadísimos!).

Y sí. Quedamos tan hartos de Pontevedra, que no fuimos ni a la famosa Feira Franca (la fiesta medieval a la que íbamos todos los años), ni al festival que hacen para los bebés-peques (y eso que este año vino el famoso pediatra Carlos González a dar una charla!!).

Simplemente, quedamos «empachadísimos». A mi me toca pasar varias veces a la semana por ahí. El primer día, me entró pánico, me angustié. Pero luego sentí alivio pensando que ya no vivo ahí. Fueron unos años durísimos para mí, donde la mayoría de los recuerdos vividos ahí, son pésimos (soledad, muerte de mi madre, parto horrible, despido, profe chiflada, los padres del cole rancio poniéndome motes despectivos a mi y al Nano…). Una pesadilla.

 

Temíamos por el Nano. Él es el que nació en Pontevedra , y pasó sus 3 primeros años ahí. Se había hecho amiguitos en el cole y en el parque. Se conocía todos los rincones del casco antiguo. Era su entorno.

Lo que hicimos fue que mi padre se lo llevara con él desde Pontevedra. Que tuviese el recuerdo del piso aún amueblado (eso sí, con varias cajas apiladas por todos lados). Pero evitamos que viese el piso vacío. Así que se fue con esa imagen. Y fue lo mejor, porque era desolador ver el piso absolutamente vacío. El piso, donde el Nano cumplió su primer año, donde empezó a caminar, donde arrancó a hablar como una cotorra… . Nos pusimos melancólicos, sip!

Y después del palizón, se vino para este piso, pero ya arreglado, pintado, amueblado. Y ¡madre mía! Qué sonrisa esbozó cuando entró en nuestra nueva casa! Chillaba de alegría, abrazaba a los perros, miraba todo al detalle y se puso muy feliz al ver todos sus juguetes en su habitación (aún anda medio flipado por tener su  habitación)! «Me gusta!», sentenció todo convencido. Le preguntamos si quería volver a Pontevedra, y se niega rotundamente, jajaja.

La verdad, nos sorprendió enormemente cómo se adaptó a la nueva situación..Le encanta el piso, la ciudad, el cole. Es consciente de que ahora el abuelo está cerquita, amigos y demás familiares… y le gusta!  Vamos! Que gracias a dios se adaptó de fábula! 🙂

«El último dibujo que hizo el Nano en el piso de Pontevedra: somos nosotros 3, los dos perros y una moto»

Que, chicos, hemos empezado una nueva etapa! Y estamos todos muy  felices y motivados con esta nueva aventura! Eso sí: aún queda por vaciar cajas (y cajas, y cajas…) y terminar de adecentar la vivienda! … lo que digo yo: neverending storyyyyyy! 😉

Un besote a tod@s, y sed felices! 🙂

(ojito! Queda menos para compartir el nuevo blog con vosotr@s!! tic, tac, tic tac…)

 

«Un micro respiro!»

Cuánto tiempo sin pasarme por aquí, gente! No veáis las semanas locas, locas que estamos pasando… a punto de quedarme «catachoff»!

Aprovecho este momentito para poneros un poco al día. El Nano ya terminó el cole el miércoles (¡¡¡ por fiiiin!!!), pero nosotros seguimos bajo presión con todo el rollo de mudanza, matricula y festivales (de hecho, hoy por la tarde me toca ir a uno… Sí, amigos. Se supone que aquí es festivo, peeero… por culpa de la mierder de las elecciones nos cambiaron la fecha 😦 )

El Nano está desde  el miércoles fuera de casa. Mi padre se lo llevó con él a su aldea natal, en el centro de tierras gallegas, en pleno campo, rodeado de pura naturaleza y tranquilidad. Están con ellos mis tíos-padrinos (que ya os conté sobre ellos), mi tía y muchos más familiares. Así que, el Nano está siendo el centro de atención de todos: le consienten todo, lo están mimando hasta el infinito, juegan un montón con él… . Y él no nos está echando de menos en absoluto. De hecho, hace un ratito hablé con él por teléfono y ¿os podeis creer que pasó de mi? Cabr…cete.

Me van mandando fotos del Nano por Whatsapp y mi padre me llama todos los días para contarme. Me cuenta que en ningún momento preguntó por nosotros. Está extasiado con toda la naturaleza que ve. Pide que le enseñen las vacas, cerdos, gallinas… . Y está genial! Ayer le pegó un susto de muerte a mi padre: se había ido a la villa a recoger los encargos para la comida familiar de hoy, y al volver no lo veía. Resulta que su tía lo cogió y se lo llevo con ella a ver las vacas. Y él, tan tranquilo se fue con ella, y ni preguntaba por mi padre jajaja.


Se va a la huerta a comer las fresas de ahí, e inspecciona el campo por si encuentra algún caracol o bicho, jajaja.

«Con mis tíos-padrinos»

Si hacéis memoria, os conté que mis tíos-padrinos (auténticos soles!) quedaron sordo-mudos por culpa de la meningitis. Se comunican con el lenguaje de signos, pero son capaces de entenderte leyéndote los labios.

El Nano los adora desde siempre. Nos contó mi padre que los entiende perfectamente y que ahora trata de imitar los signos que hacen (parece que le están enseñando). Y está pendiente de mi tío-padrino, que le llama «Mulo» (en realidad, se llama Milucho, jajaja. Ya sabéis como es el lenguaje de los peques a esa edad, jajaja).

«Dura separación»

Que sí… desde el miércoles estoy tristona. No soporto su ausencia y me entran ganas de llorar. Sé que está feliz y que lo están cuidando de maravilla, que está en muy buenas manos… pero, bufff… se me hace duro! Lo requetequiero un montonazo y lo echo terriblemente de menos 😦

No levanto cabeza! Estoy súper pendiente del móvil y lloro cuando me mandan una foto de él. Acepté la propuesta de mi padre, porque sé que le viene genial pasar unos días en el campo. En la ciudad pasa mucho rato encerrado en el piso, y yo quiero que disfrute de la naturaleza al máximo, que es algo único y precioso que tenemos.

¡Si hasta los miércoles lo pasaba fatal, que era el día en que el Nano se quedaba en el comedor del cole y no lo veía hasta la tarde-noche! En fin… que yo no sería capaz de separarme tantas veces de mi pequerrecho. Me muero!  😥

«Papeleos, papeleos … y más papeleos»

Cambiando de tema, estoy del papeleo hasta las narices. Me he pegado un montón de viajes en tren estas semanas para ir a la otra ciudad a hacer tramites. Hasta 3 veces en una semana!!! Y ayer ya rematé parte de los papeleos. La matrícula del nuevo cole del Nano ya está entregada. Se abrió el plazo este lunes 20, y ayer cuando entregué la documentación me sorprendí cuando me dijo la secretaria que me estaban para llamar porque veía que no daba entregado la matrícula. Que, bueno, el plazo se cierra el 30 de junio, y ayer era 23! Caray! Estaban preocupados de que me hubiera despistado o algo similar, y me comentó que solo quedaban 4 por matricularse. Alucinante!  😀

Así que… ya está matriculado! Yuppiiiieee!!

Y también ayer firmamos el precontrato de alquiler. (Sipi! Que hemos «topado» con el piso perfecto! Ya os contaré por el otro blog! 😉 ). Pesadilla terminada!… Por fin! 🙂

… ¿queda algo más? hummm… me parece que no… o eso espero!

Pues eso, gente! Supongo que ya estáis a puntito de empezar las vacas en familia, así que… a disfrutarlo al máximo! 🙂

… (y a ver si puedo retomar con normalidad lo del blog, y empezar ya con el paralelo, que, tranquis, ya os iré avisando 😉 )

Besotes a cada un@ de vosotr@s y feliz día!

» #MiércolesMudo : un viaje en tren la mar de divertido!»

 

Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

¡Feliz Miércoles!

 

» #MiércolesMudo : probando por primera vez el Dulce de Leche (Baúl de los Recuerdos)»

 

Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.

¡Feliz Miércoles!

«… y viviremos en una casa de papel!»

Ésto de encontrar casa/piso se está convirtiendo en una auténtica pesadilla! Queda mes y medio para hacer el cambio, hemos llamado a varios… y nada!

Te encuentras con cada panorama que ya no sabes si reír o llorar! En una, (de un piso normalito, en una zona para nada vip), nos pedían 3 meses de fianza más un mes extra de alquiler, nómina, contrato laboral fijo, que los ingresos sean como mínimo el triple de la mensualidad,  y un fiador. Vamos! Que todos nos podemos permitir ésto! jajaja

Luego, claro está, buscamos una vivienda sin muebles. Tenemos los nuestros propios, y la verdad, vivir en un piso ya con muebles que no son los tuyos no te hacen sentir en «casa». Además, la mayoría tienen un pésimo gusto! Ves esos muebles del año de la polca, y te entra una dentera… horror!

Añadimos que buscamos uno con garaje. Más difícil todavía. Y luego que admitan mascotas. Y aquí me entra ya la risa.

«Desastre hogareño causado por el Nano»

Ya sabéis de que tenemos 2 perros de tamaño mediano. Los dos nunca nos causaron ningún tipo de destrozo en casa. En ambos casos, me dediqué yo a enseñarles a aguantarse hasta sacarlos. Si están pachuchos y no se aguantan más, les enseñé ir a la cocina a hacer sus necesidades.

Esta semana, Don esposín llamó a un anuncio de un piso. Lo primero que dice es que tenemos mascotas. Ahí le dicen que claro, el suelo está recién barnizado y las paredes los pintaron también ahora. Y yo me río.

A ver, alma cándida. ¿Sólo los perros destrozan el parquet con sus garras de adamantium? (modo sarcástico on). ¿y los inquilinos tenemos que andar descalzos y no amueblarlo para no rallarlo? ¡Anda ya! Además, existe un invento llamado «alfombra».

Y punto de las paredes: vamos a ver, Señor Einstein… ¿qué tipo de destrozo va a causar un perro ahí? Si es por marcar, el macho que tenemos está castrado, por lo tanto no va a marcar.

El piso donde estamos ahora, está muy bien decorado: pintado de varios colores chulos, papel pintado precioso, apliques originales… . El problema es que la dueña nos dijo que no quería que colgáramos ningún cuadro. Ya ésto me echó para atrás, y desde entonces ando obsesionada con las paredes, sintiéndome como si estuviera en un hotel.

Teníamos un zapatero que no lo pudimos anclar por culpa de su petición. Teníamos… hasta que el Nano se le dio por escalarlo. ¿Consecuencia? Pues sí: el zapatero se vino abajo, y gracias a dios que el Nano se escurrió dentro de un cajón y no le pasó absolutamente nada! Zapatero inutilizado y el papel pintado de la pared de enfrente destrozado. ¿fueron los perros?

Y luego está la vena artística del Nano! Me pintó varias paredes con rotuladores, tizas, bolígrafos, ceras… y ahora para sacarlo me las estoy viendo. ¿fueron los perros?

13221143_10154041914569333_3964797338543413522_o

«El ‘Guernika’ particular del Nano… Los perros no fueron 😉 «

Hace unas semanas, la dueña vino a ver el piso (otra cosa más que detesto del alquiler). Yo me fui a dar una vuelta con los perros, mientras ella veía su piso con el Don esposín.

Todo muy bien, hasta que al Nano no se le ocurre hacer algo que hasta entonces nuuunca hizo. Estaba comiendo algo con chocolate y se había manchado las manos. Así que no se le ocurre mejor cosa que limpiarse las manos al papel pintado ¡¡BLANCO!! y delante de la dueña. Con dos….! Me contó Don esposín que la dueña se quedo palidísima al ver la hazaña del Nano, casi le da un síncope! Jajajaja (y no, no se fijó en el destrozo que había hecho el Nano con el zapatero).

«Martes de tortura»

Este martes pasado me eché todo el día delante del ordenador buscando vivienda. Fue un palizón terrible. La mayoría están amueblados, o no tienen garaje, o están a tomar por saco, no tienen ascensor (aunque si os digo la verdad, poco me importa. Aquí tenemos ascensor para 4 viviendas por planta -6 en total-, y me tengo echado ¡¡10 minutos!! esperando por el puñetero ascensor. Sin contar que falla un montón de veces, sino, que os cuente Don esposín, que un día se quedó durante una hora encerrado, jejeje )

Está también la picaresca de los precios: había algunas viviendas que las ofertaban varias inmobiliarias. Y alucinaba como variaba de precio de una a otra! O alquileres desorbitados (¿2.000€ al mes por un piso de 3 habitaciones normal y corriente?). No sé si habrá alguien que pique… pero si hay alguno, le deberían dar dos medallas: uno por tonto y otra por si la pierde.

Y el «momento ortografía»! Vale! Que yo no soy una Cervantes de la gramática, lo admito. Pero hay cosas que te hacen literalmente «sangrar los ojos«. Leer cosas como «Alkilo» (¿venderá la vivienda al kilo?), «garage«, «hecha un vistazo», «piso de alto stanndin» (aquí, sinceramente no sabía qué pensar), … y otras tantas burradas que leí que las borré de la memoria para no cortocircuitarme la poca neurona que me queda medianamente decente.

… y las fotos que ponen… «paaar favaaaar«!!! Demasié! Pocos son los que hacen unas fotos medianamente decentes, pero aún así, no entiendo por qué tienen que sacar 5 fotos de la taza del retrete. O a los muebles espantoso que tiene. O a  una esquina de una habitación. Sacar una foto de un descampado que da muy mala espina. Sacar fotos a habitaciones oscuras, donde no se ve ni un pijo. O una, que me dio especialmente mal rollo de los grandes: las fotos de una vivienda que ya de entrada me daba mala sensación, en la que solo las fotos de una habitación (no sé si salón o dormitorio) estaba llena de «orbs«. Casi, casi estuve a punto de enviar el anuncio a Cuarto Milenio!

En fin! Recemos para que encontremos algo! Sino, ya nos veo viviendo debajo de un puente! Jajaja

«Por lo demás…»

Ayer, el Nano salió del cole con un señor chichón morado en la frente. A nosotros solo nos dice que fue un niño que le golpeó con una caja de plástico muy dura. Me extraña, porque el chichón es bien grande! A mi padre le contó que se peleó con ese niño. La verdad… puede ser que sea por los caracoles. Me explico: el Nano lleva dos semanas tratando de recoger a todos los caracoles y llevarlos para casa, para evitar que este niño las pise (¡hay que salvar los caracoles, mamá!).

Me cuenta que en el recreo, cuando salen al patio exterior, este niño se dedica a pisotear a todos los caracoles, y me dice que él se siente muy mal que el niño haga ésto! En una me dijo que consiguió hacer prometer a este niño que no lo vuelva a hacer más. Así que sospecho que ayer el Nano perdió la paciencia y se lió a tortas con este niño.

La profe chiflada me estuvo llamando todo el santo día (la última llamada fue a la 1 y pico ¡¡DE LA MADRUGADA!! No cogí ninguna llamada, porque ya sabía lo que me iba a decir: «Tu hijo se porta fatal!«, que otra cosa no me dice. Sospecho que hoy, a la salida de clase, es capaz de retenerme al niño para  hablar conmigo. Y pobrecita si lo hace! Si hacéis memoria, en el acto de conciliación que firmamos tiene ¡ABSOLUTAMENTE PROHIBIDO HABLAR CONMIGO EN LA ENTRADA/SALIDA DE CLASE Y EN EL AULA!

Que… por el amor de dios!!! Queda solo un mes y medio! ¿tanto le cuesta dejarme tranquila lo poco que queda? 😥

Pues por hoy es todo, gente! Prosigo por aquí buscando nuestra «casita de papel»! 😛

Mil besazos a tod@s y a ser felices! 🙂