«Apuntando maneras»

Esta semana la empecé bastante mal. Haber currado como una bestia la semana pasada y luego asistir al curso durante todo el finde, me dejó catacrocker del tó!

Ya el domingo por la noche empecé a sentirme mal, y el lunes por la mañana no era capaz de levantarme: dolor de cabeza, mareos, palpitaciones y fiebre. Todo un cuadro 😦

Así que, nuevamente, el Nano se quedó en casa. Y mira qué bien me vino, porque me cuidó de fábula! 🙂

Vino mi padre y me llevó al trabajo (me sentía mejor, así que fui a currar. Soy así… y no veáis el pachús que le dio al Papi!). Y para recuperarme del todo, el martes también me quedé en casa con mi enfermero particular. Anulé las clases y descansé al máximo, lo cual me vino de perlas!

«Ansia viva por tener un ‘hermanito-bebé’ «

El martes por la mañana, el Nano me preguntó qué me pasaba. Estaba preocupado, me parece que no está acostumbrado a ver a su Mami tan hecha polvo 2 días seguidos. Le contesté de que tenía pupa y que necesitaba descansar.

«Ah! Síiii! Es el bebé que se metió en tu barriguita de noche. Se hace magia y mañana sale y va a estar aquí! Y va hablar mucho con mi abuelo. A mi abuelo le gusta los bebés. Ya verás!»

Jajajaja En serio, primero quedé alucinada con su argumento, pero me partí de risa a base de bien. Le pregunto si es que quiere un hermanito y me contesta que sí. Que quiere ser el hermano mayor y tener un «hermanito-bebé-niño», nada de niña.Lo tiene clarísimo Jajajaja

Ya el Papi me contó el lunes por la noche de que de camino al pueblito donde doy clases, el Nano le dijo también algo parecido. El Papi le había dicho que yo estaba pachucha y que había que cuidarme mucho. Y el Nano le soltó que era porque tengo a su hermanito bebé en la barriguita y que tiene muchas ganas de tener un hermanito, enseñarle cosas y jugar con él.

«Así pasó la mañana del martes: viendo «The Avengers» con sus figuritas, y su «Lolón» (Gordon) como siempre fiel a su lado!»


La verdad es que el Nano lleva bien un año largo pidiendo un hermanito. Recuerdo una vez, que el Papi y yo estábamos hablando sobre el tema, y el Papi no estaba convencido. No quería que me agobiara más, porque sería yo quien tendría que aguantar todo el peso (el Papi está prácticamente todo el día fuera de casa trabajando, y de aquella, pensábamos quedarnos aquí. Y claro, aquí no tenemos a nadie quien nos eche una mano).

El Nano estaba jugando tranquilamente, pero al escuchar que su Papi no estaba dispuesto  a ir por el segundo, se le planta delante y le echó una señora bronca en su semiidioma comprensible. Estaba muy enfadado con su padre, y estuvo un buen rato enfurruñado con él.

Que, en fin! Obviamente ahora no es el momento de ampliar la tropa! Cambio de ciudad, casa y colegio es demasiado! Además aún tengo presente la pésima experiencia que tuve en la academia y me da verdadero pánico volver a pasar por lo mismo 😦

«Rendimiento escolar con sorpresa!»

Ayer llegamos tarde al cole. El señorito se lo tomó todo con una calma tremenda que ni que fuera jamaicano. En el cole cierran las puertas del aula pasadas las 9:10, y en estos casos, hay que entrar por el interior del colegio. Nos despedimos, se fue tranquilamente a su aula y yo aproveché para rellenar los partes de las faltas de asistencia del Nano.

A ésto que se me ocurre pedir para hablar con la jefa de estudios sobre el problemón que tenemos con el Nano por lo de los colores (ya sabéis: el azul es para niños y el rosa para niñas).

Estaban la jefa de estudios (que me encanta a rabiar!) y la secretaria. Nuevamente fliparon, porque me dijeron que precisamente evitan estas etiquetas sexistas. Que de hecho hacen que los niños jueguen con todos los juguetes que tengan (los niños con las cocinitas y tabla de planchar y las niñas con coches). Y que precisamente, evitan lo del azul-rosa.

Claro, lo que más les chocó es que es el Nano que insiste una y otra vez de que fue su profe que les enseña ésto. Y por eso ellas tomaron nota y estarán más que pendientes sobre el tema porque es algo muy grave.

Me contaron que en general trabajan con un libro que precisamente es neutro en este tema, pero que para manualidades trabajan con uno, que dicen que está muy bien, solo que tiene un fallo descomunal: hay una sección donde se divide el libro en dos partes: Libro para niña (donde todo es de color rosa, princesas y cosas por el estilo), y Libro para niño (que es de color azul, con coches y bomberos). Me aseguraron que ellas eliminaron esos dos libros por ser discriminatorio. Ah! ¿A qué no sabéis como se llama la editorial? OSBORNE!! Jaaaaajajajajaja En el momento iba a hacer un chiste malo… relacionado con Bertín Osborne, que, a ver si igual es también dueño de la editorial! jojojojo Tal como lo pintaban… ayyyy por dios! xD

Luego, la jefa de estudios me contó sobre el comportamiento del Nano en clase. Me dijo que el Nano mejoró pero que muchísimo, cambió un montón, tanto que parece otro niño, y que va muy, muy bien con las materias.

Me dijo que están viendo de que el Nano sobresale de manera inusual en las actividades artísticas. Tanto, que ellas mismas se quedan muy sorprendidas con los dibujos que hace en clase, que dicen que no es propio de un niño de 3 años. «Este niño va para artista!»

Bahhhh! Yo me derretí como un helado en pleno verano sevillano! Me encantó oír ésto!

Y me emocioné, porque el Nano heredó la vena artística por parte de mi madre: en mi familia materna, durante generaciones y generaciones, hubo (y hay) pintores, escultores, fotógrafos y músicos. Algunos de ellos incluso eran importantes y a día de hoy se ve aún alguna obra suya por la ciudad. Y es curioso como hay muchos familiares míos que pintan de aluciné, como mi hermana, primos y varios tíos. (a mi, el dibujo se me da fatal, jajaja).

«Una mañana, nada más levantarse, me pidió cartulinas y témpera. Parece ser de que estaba un tanto inspirado ese día 🙂 «


Y ahora el Nano sigue con la tradición! 🙂 Que, a parte de modelar y dibujar, últimamente anda sacando fotos a todo! 🙂

«Su nuevo descubrimiento: la fotografía! Se pasa todo el rato sacando fotos.  Y está pendiente de cogerme la reflex que tengo, jajaja»


El arte, aunque en España esté infravalorada, es muy importante. Para mí, enriquece a la persona.  Y me encanta que salga de él sin decirle nada! 🙂

Pues eso, gente. Tenemos a un Warhol en miniatura por casa! 😛

Mil besotes y a ser felices! 🙂

«Ni niña, ni niño: ante todo, personas!»

Mañana se celebra el Día de la Mujer. Y justo ayer me pasó un detalle que viene ni que pintado.

Estábamos el Papi y yo  vistiendo al Nano después de bañarlo. Entre juegos y risas le preguntó qué color es su favorito. «Azul!«, me contesta. Entonces le pregunto por qué.

«Porque a los niños le gusta el azul y a las niñas, rosa! A mi me gusta el azul, a Papá también le gusta el azul. A ti el rosa!«. Tanto el Papi como yo nos quedamos helados. Como sabéis, en casa lo estamos criando de manera no sexista, y que sea él quien escoja sus gustos.

«¿quién te dijo ésto?» – «En el cole! La profe!»

A mi me entró el cabreo del milenio, y el Papi tampoco estaba muy contento con esta «educación» que le está enseñando esta chiflada. Está interfiriendo con nuestra manera de criarlo, con algo que desaprobamos por completo! El Papi me dice que vaya a dirección… pero sinceramente, ya estoy harta de ir por ahí. Además, me dijeron que ellas mismas están cansadas de llamarle la atención (como lo de ponerles dibujos durante toda la mañana, cosa que sigue haciendo). Decidimos entonces comprarle una camiseta rosa con algún detalle azul. Hacerle entender de que no se etiqueta a las personas por colores según su sexo.

«Yo no soy esa!»

La semana pasada me quedé viendo «Ochéntame otra vez«. Por primera vez quedé enganchada con un documental. Estaba dedicado a la «liberación de la mujer» desde la transición hasta ahora. Los avances que se hizo en España para que la mujer fuese respetada, tomada en serio, estar al mismo nivel que el hombre… y como bien cerraron el reportaje las entrevistadas: «tanta lucha, para estar hoy en día igual que antes!«. Ésto, lamentablemente, es así! Y en gran parte, la culpa es nuestra por permitirlo, por acomodarnos.

Mi mejor amiga es musulmana. Procedía de una familia muy humilde, y ella soñaba estar rodeada de todo tipo de lujos. Tenía un carácter fuerte, le gustaba la independencia (cosa que muchas veces la apalizaban su hermano o su padre por no obedecer), no tener que seguir unas órdenes. Odiaba su religión y siempre se saltaba el ayuno a espaldas de su familia. Quería ser europea, ser libre.La adoraba, la admiraba enormemente!

Años después de volverme para España, contacté con ella. Había acabado la carrera de derecho y se iba a casar con un compatriota muy acaudalado. Me alegré por ella, pero ella me confesó que tenía dudas al respecto. Se casó con él, y a su boda no asistió nadie de su familia. Todos los invitados eran por parte del marido. Y su cara… nunca la vi tan triste!

Al poco tuvo a su primera hija, y poco después a la segunda. Renunció a su carrera de abogacía, y actualmente es ama de casa. Sigue a rajatabla la religión de la que antes tanto renegaba. Participa activamente en encuentros musulmanes para mujeres… todo ésto,  doblegada por el marido. En una ocasión, me confesó de que el marido le dio una paliza por haber antepuesto su apellido en su perfil de Facebook. A mi me entró una rabia tremenda! No está siendo ella misma! Esa adolescente libre y fuerte, que tenía sus convicciones claras, se había convertido en un triste reflejo ya no de sí, sino de su propia sombra. Le pregunté por qué no lo dejaba. Estaba viendo de que era muy infeliz. Y ella me contesta: «porque ahora me puedo permitir todo lo que siempre soñé y deseé! Viajo por todo el mundo, hospedo en hoteles o resorts de lujo, me compra Vuittons, estoy en la Jet Set…«. Vendió su alma por ésto!

Me diréis que en este caso mucho tendrá que ver esta religión opresora para la mujer. Pues conozco otro caso, y se trata de la hermana del Papi.

Cuando la conocí, era adorable. Se había independizado pronto porque no aguantaba más al padre (comprensible). Compartía piso con sus amigas, hacía lo que le venía en gana, y trabajaba en lo suyo. Se mudó a otro sitio por cuestiones de trabajo y empezó a vivir sola.

Ahí conoció al que sería su novio actualmente. Y a partir de ese momento, vimos una buena transformación por parte de ella. La tienda, donde trabajaba, cerró y se quedó en el paro. A ésto que el novio le dice de irse a vivir con él. Dejó poco a poco de ver a sus amigas, se dedicaba a mantener la casa en orden y la comida lista para cuando llegase el novio, rezando para que le gustara. Veía los partidos de fútbol cuando antes lo detestaba, tenía que escuchar la música que le gustaba al novio y si quería escuchar su grupo favorito, tenía que ser cuando él no estaba… incluso empezaba a hablar y razonar como él! Cualquier cosa que quisiera hacer, se lo consultaba antes, buscando su aprobación!

Hace unos años, tuvo un malentendido con su hermana y su cuñado. Hasta entonces iba a cuidar de sus sobrinos, pero algo pasó que se pelearon. Quedaron los tres (ella, su hermana y su cuñado), para hablarlo y solucionar el problema. ¿Pues no va el mandril del novio a la reunión y se metió en la discusión? ¿Cómo terminó? Pues que el novio casi le atiza un puñetazo al cuñado, y la sobrina (de unos 3 años por aquel entonces) vio la escena, llorando aterrorizada.

Cuando quedábamos nosotros, al Papi y a mi nos ponía nerviosos cuando se burlaba de ella, de tratarla como a una niña cursi. Era muy fanático de sus cosas, y no podías llevarle la contraria. Se alteraba en nada.

Después de mucho tiempo en paro, la llamaron para trabajar en otra tienda. Ella estaba muy ilusionada! Por fin se sentiría independiente! Nosotros nos alegramos un montón por ella, pero su novio… como que no. En una conversación telefónica que mantuvo con él, vimos como se le cambiaba la cara a ella, y de fondo lo escuchábamos ladrar. La amargó durante esas semanas de prueba, tanto que al final renunció ella.

Una semana antes de que diera a luz, me vinieron a visitar los dos. Todo iba muy tranquilo hasta que levanté los brazos para recogerme el pelo en una coleta. Sin querer, se me levantó la camiseta y enseñé un poco del tripón que tenía.

«¡Tápate la barriga, por dios! Que me da grima!» me dice este mandril.

Aquí, ella tuvo un atisbo de su propia personalidad que tenía enterrada, y empezó a discutir con él. Si le diría también eso a ella si estuviese embarazada.

Empieza a desvariar, y dice cosas como que si se queda embarazada lo haría como un colega de él del trabajo, que juntaba los permisos por matrimonio y por paternidad con sus vacaciones, y que él haría lo mismo. Y el nombre lo escogería él. Mientras lo escuchaba, recordaba lo que ella me había dicho hacía unos días. A ella le encantaría trabajar, luego casarse y al final tener hijos, y me daba pena por ella.

Y sí. La relación entre nosotros se puso muy rara justo después de dar a luz. El Nano había sido ingresado en Neonatos, y la cosa era seria. A ella le dije que lo habían ingresado y me contesta que es normal, y que por favor, no la llamara en esos días ni le mandara mensajes, que a su novio le molesta. Ya me quedé un tanto extrañada. Luego, apenas me escribía por whatsapp, y si me contestaba me ponía excusas para terminar la conversación. El Papi fue quien se mosqueó con el asunto, porque antes sí que nos escribíamos mucho, prácticamente a diario. De pronto se mostraba fría y distante con nosotros. Quedamos un día para hablar. Y 2 horas antes de la cita, nos manda un mensaje diciéndonos de que no podían venir (sí, hijos, sí! En plural!), que les surgió un compromiso muy importante. Ahí, el Papi estalló (y mira que es tranquilote de más). Le parecía una burla y una falta de respeto. Desde entonces no nos hemos vuelto a ver ni a hablar. El Papi reniega de ella, y afirma que esa no es su hermana, que no la reconoce. Que se convirtió en una persona fría y sin sentimientos.

Hace poco dio a luz: ni la fecha de parto ni el nombre de la criatura nos sorprendió en absoluto, porque ya lo había planificado el novio todo al detalle…

«El respeto empieza por nosotras mismas»

El respeto empieza por una misma. En cuanto no te respetas, no te haces valer, te conviertes en la marioneta del macho alfa. ¿esa es la libertad que queremos? ¿eso es lo que queremos transmitir a nuestros hijos?

El amor no es sacrificio, no es doblegar, no es jerarquía, no es anularse como individuo. El amor es crecer juntos en el respeto mutuo, en escucharse, en ser cada uno «yo mism@» para convertirse en un todo absoluto. Es decir, la diversidad de la persona, crear un indivisible mediante dos seres independientes, sin cambiar en absoluto. (hummm… ha sonado algo hegeliano ésto! jajaja)

La igualdad entre géneros se consigue mediante el respeto hacia nuestras convicciones, y no siendo pisoteadas, calladas y maniatadas. No somos «las voces de nuestro amo y señor»! Porque, parafraseando a otro filósofo: «sin la música, la vida sería un error!», que bien se puede aplicar en esta situación, aunque no se trate de música.  Cada una de nosotras tenemos nuestra propia voz, cada una tenemos una melodía distinta y personal. Acallarlas sería monotonía, asfixia, tiranía. Así que a colorear el mundo con nuestras voces,  sé tú misma y que tu música nunca se apague! 🙂

«Cuando la gente se aburre cantidad…»

Es curioso como cambian las cosas cuando tienes novio/marido/pareja, luego, cuando eres madre.

Hasta entonces, prácticamente  nadie se mete en tu vida con cuestiones muy personales.

Cuando te echas mozo, todos te presionan con «¿y la boda para cuando?«. Luego te casas y te dicen «¿para cuando el bebé?«. Tienes un hijo… y aquí llega el Summum de los opinólogos más variopinto que uno se pueda encontrar.

En mi caso, estos opinólogos despuntaron como hongos cuando tuve al Nano.

En posts anteriores conté el cristo bendito que tuve por seguir con la lactancia prolongada.

Pasé por mil y una, y los peores momentos me los hicieron pasar la madre del Papi y los médicos.

Luego, si lo porteo. Hasta hace poco alternábamos la sillita con el porteo. Tuvimos que dejar el porteo, porque la caca del Babasling no aguantaba más el peso del Nano. Lo que pasa es que el Nano tiene momentos de «colo» y yo no se lo niego.  Acabo con la espalda reventada y las muñecas abiertas. Así que estos días encargué una bandolera. A pesar de que la gente me diga «¿no es mayorcito para llevarlo en brazos?«. Tuve que escuchar (y seguramente seguiré escuchando) cada cosa que ya les vale: que si así se malacostumbra, que si tiene que caminar, que no podemos consentir eso, eeeetc.

Y luego lo más de los máses: la melenaza que tiene.

Hasta ahora, me decían alguna gente cercana que debería cortárle el pelo porque sino se debilitaría, o que si estaría más cómodo y fresco. Pero hasta ahí quedaba la cosa.Además, el Nano no quiere que se le corte el pelo (aunque en breve le tocará un repaso de las puntas). Es su seña de identidad. El Nano sin su melena rizada no sería el Nano.

«Momento ‘Perdoooonaaaa???’ dedicado a Alma de Mami 😉 «

La semana pasada, el Nano se quedó en casa porque había dormido fatal, y llevarlo al cole sería un suicidio colectivo. Así que aprovechamos, fuimos a dar una vuelta a hacer algunos recados.Saliendo de Juguettos se acerca un señor de unos 60 y pico años y le habla al Nano. Pensaba que era una niña. Cuando escuchó que le llamaba por un nombre de nene, me dice que le corte el pelo. Yo le sonreí y le dije adiós tratando de alejarme.

¿Pues no os digo que el anciano éste apuró el paso para decirme lo siguiente?

«Tienes que cortarle el pelo cuanto antes! Sino se le va a quedar la tontería esa de querer ser transexual!«…. o_O

….. (Alma de Mami! Vamos!  En coro: «¿¿¿¿PEEEERDOOOOONAAAAA????»

 

Yo a ese señor en mi vida lo vi! Un perfecto desconocido me viene a decir ésto!

Estuve a punto de decirle que se dedique a ver las obras, que es lo suyo. Pero no. El Nano lo escuchó y me dijo que no le cortara el pelo, jajajaja

También es cierto que el Nano se asustó con esta situación incómoda. Se puso a llorar y se agarró a mi con todas sus fuerzas. No entendía muy bien por qué ese señor desconocido nos perseguía y decía eso de su pelo.

La gente no sabe estar calladita y dejar vivir a los demás. Seguro que si me pongo yo a darles consejos que van en contra de sus gustos, me mandarían a freír espárragos al momento. Y sobre todo si son desconocidos. ¿a este anciano le hubiera gustado que le dijera por qué no se tiñe el pelo que le quedaría mejor? seguro que no!

En fin! Tiene que haber de todo en la viña del señor! 😉

Aprovecho para animaros a echar un vistazo a la sección «Perdooonaaa???» auténtica, original, primigenia de Alma de Mami (esperamos más entradas, guapa!!).

Mil besotes a todos!!

 

Niño Rosa, Niña Azul

… Sí! Está bien el título de esta entrada: Niños rosa y niñas azul! 😉

Algo que siempre odié, es la diferenciación que se hace entre niños y niñas nada más nacer.

Desde un principio lo tenía clarísimo, y de hecho se lo dije a todos cuando supe el sexo de mi Nano: «No quiero que me regaléis ropa o cosas de color azul celeste!!!»

No quería seguir esa tradición tan absurda de distinguir por colores. Así, que me regalaron prendas de color rojo, amarillo, verde menta, … aunque alguna cosa de color azul celeste siempre acaba colándose. En fin….! Viejas costumbres que nunca mueren! 😛

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«Hace 2 meses fuimos a hacer recados los dos. Como se portó muy bien le dije que escogiera un juguete. Pues antepuso la sirenita al coche! :)» (Foto:@mamapianista)

Luego, los juguetes: Desde un principio, mi marido y yo hablamos de no seguir esas pautas a la hora de escoger los juguetes. Es decir, regalarle/comprarle coches, tractores, trenes… los típicos vehículos  con los que se asocian al sexo masculino, vamos! Lo curioso es que él mismo se vuelve locos con ellos. Se tira de cabeza si ve un coche e imita el sonido del motor. Le encantan los trenes y aviones, y las motos y grúas también. El Papi y yo quedamos perplejos, porque en ningún momento le enseñamos a jugar con ellos.

Un día, hablando con una amiga que también es Mami de un nene pequeño, me dijo que ellos también eran del mismo parecer y que en ningún momento le motivaron para que jugase exclusivamente con este tipo de juguetes, y que aún así, su hijo pierde la cabeza por los coches y tractores. Buscando una respuesta lógica, coincidimos las dos que nosotras (sí, nosotras!) cuando teníamos la misma edad, tirábamos más por los coches y grúas de juguetes que por las muñecas que nos imponían. Curioso, ¿verdad?

«Las niñas con muñecas, los niños con camiones»

Recordando mi infancia, me viene en mente el tremendo odio que sentía por los muñecos tipo bebé con su cochecito de pasear y biberones de juguetes… ¡Dios! ¡Cómo odiaba jugar a las mamás! Me pirraban los coches de juguete (tenía una colección tremenda), jugar al fútbol, subirme a los árboles, explorar los bosques, jugar a indios y vaqueros… . Recuerdo como los vecinos le decían a mi madre que esa no era manera de educar a una niña. Que lo propio sería que jugase a los muñecos y cocinitas e incluso llegaron a robarme mis balones de reglamento y pistolas de juguete para que dejase de jugar a lo que más me gustaba.

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«Catálogo de juguetes no sexistas de Toy Planet«

Ahora tengo un nene, que sí, le vuelven loco esos juguetes «masculinos», pero… le encanta que le pinte los labios, le ponga sombra de ojos o le pinte las uñas. Incluso me quiere vestir y calzar a su manera! En ningún momento se lo niego. ¿Por qué debería negárselo? Al igual cuando me ayuda a hacer las tareas de casa, y cuando vamos a comer a casa del abuelo, siempre le ayuda a poner y recoger la mesa.  Él se divierte, y un niño que no se divierte, es triste (No mola, no…) . Es una manera más de su desarrollo como persona (pienso yo, vamos).

Además, hasta ahora nunca le corté el pelo. Tiene unos rizos preciosos que me dan pena cortárselos, y como tiene unos rasgos tan dulces… le quedan de fábula! 🙂

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«Las manitas del Nano 🙂 » (Foto: @mamapianista)

Muchos creen que es una niña, y los familiares están empecinados en que le corte el pelo «¡ya!». «Lo correcto es que los niños lleven el pelo corto!» … ¿Lo correcto? ¿Llevar el pelo largo es exclusivamente de las niñas?

Por supuesto hago oídos sordos a esos comentarios. Al principio me molestaban, pero ahora ya paso olímpicamente. Ya llegará el momento de cortárselo, pero mientras lo dejo, porque en parte forma parte de su propia identidad.

Pienso criar a mi hijo libre de barreras, que él mismo escoja sus juegos y gustos. La libertad es lo que debería definir al individuo, no los estereotipos rancios y pasados de moda que anclan a la evolución del ser. ¿No os parece?